#Cuba: Silvio Rodríguez responde a los jóvenes cubanos

Rubén Sánchez, estudiante de preuniversitario

-Es conocida su identificación con el pensamiento de José Martí: ¿Cómo ve usted las ideas del Maestro a la luz de los actuales desafíos que enfrenta Cuba?

-Lo difícil de la senda de cambios que afortunadamente hemos comenzado a transitar, no son en sí los cambios, sino lo que pueden demorarse por las trampas burocráticas y otras dilaciones. Yo no veo, como temen algunos, que se esté soltando al lobo para que haga de las suyas, sino que estamos regresando a la cordura de aspirar al progreso, colectiva e individualmente, a través de la dignidad del trabajo. Tú dirás: “¿Y eso qué tiene que ver con Martí?”. Pues si el pragmatismo del mundo actual nos arroja a la cara lo quimérico de pretender un “hombre nuevo”, yo veo en eso razones para retomar la aspiración que él sintetizó con la palabra “Homagno”. Por eso no dudo que de la tierra en silencio una hermosa voz conteste a quienes deseamos escucharla.

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30 opiniones sobre los cambios en #Cuba

Anoche participé en mi reunnión de barrio que, a pesar del frío, contó con buena asistencia.

Como les prometí, les dejo algunos de los puntos propuestos y debatidos. Fue una reunión larga, pero muy provechosa.

Les incluyo también algunas de las inquietudes planteadas; vamos a decir que lo que les dejo es un todo mezclado, como el café mañanero que suelo hacer antes de que Claudia, mi compañera, se levante de la cama..

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#Cuba sigue guapeando

 ¿Qué pasará con el burocratismo? ¿Cuándo será el Congreso del Partido?

Yohandry Fontana

He leído decenas de informaciones sobre Cuba en las últimas horas. Sin dudas, Fidel Castro ocupa el 96 por ciento de todos los textos que han pasado por mis ojos. Los canales de RSS de los principales medios noticiosos del mundo inundaron mi correo electrónico con disímiles valoraciones de la frase de Fidel.

Teóricos de todos los tipos, periodistas, blogueros, twiteros, en fin, miles y miles de personas tuvieron la oportunidad de opinar, especular, criticar, aportar y también optar por una u otra versión (interpretación) de los pronunciamientos del líder histórico de la Revolución cubana.

Defendí que al modelo cubano socialista  no puede achacársele todo el descalabro económico, aun cuando se hayan desdibujado algunas motivaciones y confianzas. Con más de 40 años de bloqueo, sin la URSS, sin el CAME, con la crisis mundial e  inconvenientes internos en la producción de azúcar y otros renglones exportables, Cuba sigue guapeando, algo que ni los economistas pueden explicarse. Sigue leyendo

Lincoln Díaz-Balart, presidenciables y pasión por las rosas

En un artículo publicado en Rebelión, el doctor cubano Eliades Acosta Matos, especialista en los temas Cuba-Estados Unidos,  explica las verdaderas pasiones de Lincoln Díaz-Balart por el cultivo de las rosas, preferiblemente blancas.

Cuba: El suicidio como arma política

Fernando Ravsberg

Tuve que pensarlo mucho antes de decidirme a escribir un post sobre el tema de las huelgas de hambre. No se trata de un problema profesional, de hecho cubrí periodísticamente tanto el caso de Orlando Zapata como el de Guillermo Fariñas.

Pero escribir algo más personal implica para mí un problema ético y humano. No creo que quitarse la vida sea una buena estrategia de lucha política y una huelga de hambre llevada hasta las últimas consecuencias no es más que un suicidio prolongado.

No pretendo analizar razones, da lo mismo que se trate de disidentes cubanos que de militantes irlandeses. Nada cambia lo esencial, el atentado contra la propia vida, un hecho condenado por casi todas las culturas, filosofías y religiones.

Quería ir a Santa Clara antes de escribir, necesitaba ver a Fariñas, hablar con él, tratar de entender, intentar meterme en su piel. En la conversación le pregunté las razones de tan desesperada medida y él trató de explícamelo de diferentes maneras.

Insistí varias veces sobre el tema porque nada de lo que me dijo me convenció de que el paso que está dando hacia el vacío sea imprescindible para su causa. Tampoco logró convencer de eso a su madre ni a la mayor parte de la oposición.

El gobierno cubano ya contestó en el periódico oficial que no cederá ante las “presiones y chantajes”. En otras palabras, no acepta la demanda de liberar a 26 disidentes políticos que, según la opositora Comisión de Derechos Humanos, estarían enfermos en prisión.

No importa me contestó Fariñas y agregó “¡ojalá me muera!”. A otro colega le dijo que su “sueño es ser un mártir”. Ya en su casa, frente a frente, mientras lo entrevistaba recordó el himno nacional, aquello de que “morir por la patria es vivir”.

Coco cree que con su muerte quedará claro para el todo el mundo que los disidentes cubanos no son mercenarios. Sin embargo, mientras EE.UU. les siga enviando decenas de millones de dólares, el gobierno cubano continuará repitiendo lo mismo.

En el ámbito internacional, la mayoría de los gobiernos guardaron silencio sobre la muerte de Orlando Zapata. Los que hablaron se limitaron a “lamentar” lo ocurrido y repetir la vieja solicitud de libertad para los presos políticos.

El presidente brasileño, Lula da Silva, reveló los temores de todos: “La huelga de hambre no puede ser utilizada como un pretexto de derechos humanos para liberar personas (…) imagine si todos los bandidos que están presos en Sao Paulo entraran en huelga de hambre y pidieran su libertad”.

En el país es aún peor, el grueso de los cubanos ni siquiera hablan de las huelgas de hambre. En el centro de Santa Clara, en su propia ciudad, los transeúntes consultados por nosotros nos aseguraron que no conocían a ningún Guillermo Fariñas.

Los presos políticos que iniciaron la huelga con Coco ya cambiaron su actitud y todos han vuelto a comer. Sin embargo, él continúa, ya tuvo un shock y es posible que cuando se publique este post esté a punto de sufrir un segundo colapso.

En la crisis anterior llegó a tiempo al hospital y allí los médicos le suministraron 8 litros de alimentos líquidos por vía intravenosa. Se recuperó pero pocos días después volvía a sufrir los dolores en todo el cuerpo por la deshidratación y el hambre.

Su vida está en grave peligro y nadie debería contribuir a su autodestrucción. Por eso no me decidía a escribir, sentía y aún siento temor de colaborar en su suicidio. Porque más allá de los textos de poesía épica, lo cierto es que morir es morir.

Conozco desde hace años a Coco Fariñas y creo que se confunde, el suplicio auto-infligido no lo convertirá en mártir ni el suicidio en héroe. El valor de un hombre no se demuestra muriendo sino viviendo para la causa y los ideales que dice defender.

Ya las autoridades cubanas dijeron que no cederán, los disidentes y los gobiernos extranjeros le piden que ponga fin a la medida y sus compatriotas siguen viviendo como si nada ocurriera. Si iniciar la huelga fue temerario, continuarla parece un sinsentido.

Cuando me iba de su casa, Fariñas me pidió: “apóyame mientras viva y llévame flores a la tumba después”.  No haré ninguna de las dos cosas, porque apoyar su auto-martirio es empujarle al abismo y glorificar su muerte abriría el camino para que otros sigan sus pasos.

Tomado de HAVANA TIMES