Yoani Sánchez, Negroponte y Montaner ¿Proyecto Blog? (II)

Revelaciones sin Prisa

El agente CIA Carlos Alberto Montaner

El agente CIA Carlos Alberto Montaner

Carlos Alberto Montaner es un agente de la CIA con causa pendiente en Cuba. Cuando la agencia lo arropó en sus filas le puso delante contrato y misión. Sin dudarlo, firmó algunos papeles de rutina y asumió lo que para él sería el trabajo de toda una vida: Destruir la revolución cubana.

A principios de los años ´60, la CIA creó la terrorista organización Unidades Militares Cubanas, pertenecientes a la US Army, donde Montaner conoció a Luis Posada Carriles, quien se convertiría en su principal aliado en las futuras acciones contra la Isla.

Montaner y Posada Carriles recibieron entrenamiento, junto a otros cubanos contrarrevolucionarios, para manejar explosivos, secuestrar, torturar y eliminar a sujetos utilizados por Washington en operaciones sucias contra la Isla; tenían que mantener el silencio a toda costa, no importaba que el gatillo tuviera que apretarse varias veces.

Un cable de la UPI de esos años cita a Montaner afirmando: “una nueva organización del exilio planeaba extensas acciones contra el régimen de Fidel Castro”. Era la suya.

Y era cierto. Carlos Alberto Montaner fue detenido el 26 de diciembre de 1960 en posesión de equipos especializados para provocar incendios devastadores,  y procesado en la causa 6-16, por los delitos de estragos y tenencia de materias inflamables. Junto a él, también resultaron arrestados los contrarrevolucionarios Alfredo Carrión Obeso, Néstor Manuel Piñango Pérez y Víctor Jorge Fernández Romero, sancionados todos a 20 años de reclusión, como recogió el periódico Revolución el 18 de enero de 1961.

Carlos Alberto Montaner fue internado en una institución para delincuentes menores de edad y se fugó de allí meses después con la ayuda de su madre, Manola Suris, quien buscó protección en una embajada latinoamericana -en la cual había agentes de la CIA que luego terminaron siendo representantes diplomáticos de gobiernos golpistas. De allí partió en un avión hacia Miami el 8 de septiembre de 1961.

Siempre se supo que Montaner había participado en el incendio de la famosa tienda habanera El Encanto, el 13 de abril de 1961, donde perdió la vida Fe del Valle;  hecho que negara en entrevistas posteriores. No fue hasta julio de 2007 que otro terrorista, Antonio Veciana, confirmó en un programa radial de Miami que las petacas encontradas a Montaner constituían parte de un lote enviado por la CIA para acciones terroristas entre las cuales figuraban  incendios en tientas, cines y otros lugares públicos.

 Pero mucho antes, el  propio Montaner se encargó de relatarle a la revista Avance, de Miami (27 de abril de 1962) sus acciones contra Cuba. Reconoció haber pertenecido en la Isla al grupo terrorista Rescate Estudiantil del FRD, en el cual compartió la jefatura nacional de Acción y Sabotaje con Alfredo Carrión Obeso. 

DESTINO MADRID

Años después, la CIA decide alejar a su empleado de las acciones “duras” y utilizarlo en una nueva maniobra, donde el intelecto sería la principal herramienta: captar personalidades, principalmente en Europa y América Latina, para crear un núcleo fuerte contra Cuba. Debería nuclear escritores, periodistas, artistas, científicos de renombre, partidos políticos y poderosos grupos de prensa. La Agencia Central de Inteligencia le entregó una lista de posibles candidatos, aunque dándole todas las libertades de agregar aspirantes.

Playor y Firma Press fueron la fachada que  creó  en España el connotado contrarrevolucionario de origen cubano para que le sirvieran de soporte en su mercenaria labor contra Cuba. Las empleaba como eslabones que posicionaban sus textos en medios del sur de la Florida, como el Herald y más tarde Radio y TV Martí.

En España, Montaner se enrola en la campaña electoral de José María Aznar por encargo de la Fundación Nacional Cubano Americana. Para ello puso en movimiento sus engranajes mediáticos así como vínculos políticos y empresariales radicados en Miami. Tales servicios fueron tan escandalosamente pagados, que de esa retribución  se derivó  el escándalo por la venta fraudulenta de Sintel.

Con el camino despejado y bajo el respaldo adicional de Aznar, el agente CIA comienza a extender sus tentáculos a América Latina valiéndose de una red de diarios sudamericanos que cumplían las exigencias editoriales dictadas desde Washington: la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), una asociación de editores creada por el también miembro de la  CIA y ya fallecido Jules Dubois.

Pero la maquinaria mediática no estaría completa sin el Grupo Prisa, una poderosa transnacional de medios de comunicación que hizo capital con dinero norteamericano, lo cual explica su subordinación, incondicional aunque a veces bien enmascarada, a las campañas mediáticas fraguadas en Estados Unidos contra Cuba, y el reflejo de estas en el periódico El País,  el principal vocero  del grupo.

Con W.Bush en la presidencia y John Negroponte al frente de los servicios de espionaje y subversión, Montaner completa su misión como agente de la CIA radicado en Madrid: contribuye a ampliar la red de influencia norteamericana en idioma español, con especial atención para el Grupo Prisa y el tema Cuba. No es pues nada extraño que en enero de 2007, El País ajustara todo su andamiaje editorial para tratar de confundir al mundo sobre la salud de Fidel Castro. (Continuará)

Yohandry Fontana

La Habana

Ver:

Yoani Sánchez, Negroponte y Montaner: ¿Proyecto Blog? (I)

Yoani Sánchez, Negroponte y Montaner ¿Proyecto Blog? (III)