Fidel habla sobre Ernesto Che Guevara

¿Che le cuenta a usted, le dice cuál es su proyecto con respecto a Bolivia y Argentina? ¿Usted comparte con él eso?

Él estaba impaciente. Lo que se proponía hacer era difícil. Por nuestra propia experiencia, le digo al Che que podían crearse mejores condiciones. Le planteamos que hacía falta tiempo, que no se impacientara. Deseábamos que otros cuadros menos conocidos adelantaran los pasos iniciales y crearan las mejores condiciones para lo que él quería hacer. Él sabía lo que es la vida guerrillera, sabía que se necesitaba una resistencia física, una edad determinada. Y aunque él se sobreponía a las limitaciones y tenía una voluntad de acero, sabía que si esperaba más tiempo no estaría en las mejores condiciones físicas.

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Credo por el Che

Por José Aurelio Paz

No amo al Che de los billetes, ni al de las pancartas, las fosforeras y los llaveros. Quiero a un Che vivo, al que no han logrado desprenderle la luz de adentro para convertirlo en fría estatua.

No busco a Guevara en el ropaje frío de un discurso, ni en libros de Historia, ni en los sellos. Quiero al Guerrillero que, encerrado en su catedral de asma, se escapaba de la Sierra, bajo la llovizna, para volar a lo posible de lo eterno.

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De Lennon a Camilo

Camilo Cienfuegos

Hubo un tiempo en que llevé melena larga y algo de barba. Eran los primeros años de la universidad y la “cola” todavía trataba de sobrevivir como símbolo de la rebeldía, de la diferencia. Usualmente no malgastaba minutos peinándola, y pasaba días con el pelo enredado, tan enredado como el propio ajetreo de las aulas, los ómnibus repletos, el calor sofocante de agosto, el jabón inventado y el perfume de lo que apareciera, casi siempre preparado por mi madre para los hombres de la casa.

Esa melena larga no duró mucho tiempo. Los ojos de los profe se detenían en el pelo negro, amarrado o suelto, según la ocasión, pero sospechosamente inadecuado para un estudiante de medicina, aunque Lennon y el resto de los Beatles fueran su inspiración; y Camilo y el Che, lo inalcanzable.

Pasaron los años y el pelo amarrado no regresó; ni siquiera una foto guardo de aquel estudiante melenudo que fui. Ya dentro de los treinta y tantos, he intentado en varias ocasiones volver a la barba, ahora más tupida, pero no paso de los intentos, frenados sobre todo por algunas canas que ya asoman.

Además, parece que ahora la moda es precisamente lo contrario: poco o cero pelo. Sin embargo, va y al final me la dejo. Justo en este minuto hay un melenudo con barba flanqueando la Plaza de la Revolución junto al Che Guevara. Desde el eterno metal de su monumento que hoy se ilumina por primera vez, ratifico que lo más importante, lo que de verdad vale, no pasa de moda.

Yohandry Fontana

La Habana

“Camilo, aquí está el Che”

“Camilo, aquí está el Che”

Nuevamente juntos.

Imagen del Che en la Plaza de la Revolución en La Habana
Imagen del Che en la Plaza de la Revolución
 Imagen de Camilo Cienfuegos que será colocada en la Plaza de la Revolución

Imagen de Camilo Cienfuegos que será colocada en la Plaza de la Revolución

Che: Atención Columna 2, Columna 2, Columna 2, Camilo aquí está el Che, Camilo aquí está el Che, entendido perfectamente, eres buen locutor… óyeme, aquí cerca tenemos una escuela, la escuela Marconi, de telegrafistas, oye estoy aquí escuchando perfectamente, dime rápidamente el problemita…, despacha rápido, te doy el cambio…

Operario: Enseguida está Camilo con usted…

Camilo: Atención Che, atención Che, atención Che, atención Che, bueno Che, el problema que tengo entre manos trata del hombre que te mandé dos veces consecutivas allá… pero para resolver, resolver, seguir las instrucciones, seguir las instrucciones que me diste con el hombre que te mandé, con el hombre que te mandé dos días seguidos allá, así que dime si me entiendes, dime si me entiendes, dime si me entiendes, dime si me entiendes, y te doy el cambio, Che…

Che: Atención Columna 2, Columna 2, Camilo te entiendo perfectamente, se te ha rallado el disco, tienes que cambiarlo, óyeme el problema yo lo consulté… y hay que dividirlo, porque había un problema que no sé, no recuerdo bien en estos momentos, pero entre otras cosas estaba también el de un pequeño avance sobre un puntito, … que si te lo digo tú lo tienes que recordar, vamos a poner que ese punto se llame fideo; sobre fideo todavía no conviene avanzar, pero la otra parte, tú sabes que también se divide en dos el problema, se divide en dos porque hay que saber primero si todo ese arroz venía para nuestra Columna o no, porque con aquellos señores hicimos el trato de que… nos iban a dar la mitad del arroz y se quedaban ellos con la otra mitad… porque íbamos a dejar en territorio libre la otra mitad para ellos, entonces quiero saber si tú has consultado por allá eso para saber si sigue en pie el trato, e incluso si es así, pues entonces ya tenemos que tomar la mitad de los cristales, y después hay otro problema, que de los otros cristales hay que cobrar una pequeña deuda porque consumieron algunos cristales los muchachos, y ahora no tenemos qué comer, aunque a ellos no les gusta mucho esa comida, sabes, así que vamos a ver si has comprendido y te doy el cambio…

Ver transcripción de la grabación de 35 minutos de los comandantes Camilo Cienfuegos y Ernesto Che Guevara, y de la cual casi siempre  se difunde  un fragmento de apenas un minuto.

Fotos del blog Cambiosencuba. Información de la obra constructiva.

Los Boinas Verdes contra el Che: “Octubre del 67”

En una edición especial para Cubadebate, la cineasta cubana Rebeca Chávez retomó las secuencias originales de su documental “Octubre de 1967” (1988) y reconstruyó el relato espeluznante de la última escaramuza del Che Guevara contra un batallón del Ejército boliviano que en realidad era dirigido, controlado y entrenado por el 8º Grupo de Fuerzas Especiales del Ejército de Estados Unidos, cuyo cuartel general estaba en Fort Gulick, Zona del Canal de Panamá. Fuente: Cubadebate.cu