Revolución o reforma. A cincuenta años de haberse declarado socialista la Revolución cubana

Enrique Ubieta Gómez
Dentro de pocos meses la Revolución cubana cumplirá su primer medio siglo de haberse declarado socialista. Existía en el país una tradición revolucionaria que se remontaba a los orígenes de la nación: las necesidades vitales (económicas) de la población nacida en la colonia –de la esclava, por supuesto, de ascendencia africana o asiática, por momentos mayoritaria; pero también de la criolla, hija de peninsulares e isleños españoles–, solo podían ser satisfechas desde presupuestos éticos. Hasta que esas necesidades no cuajaron en moldes justicieros, no se fraguó el sentimiento independentista.

Twiteros cubanos se reúne en Praga (Texto y Fotos)

Mi visita a Praga –hermosísima y triste ciudad–, fue importante para mí, por dos razones: la primera, ver uno de los posibles futuros de Cuba (desmemoria, manipulación de la historia, apatía general, indiferencia e individualismo extremos), contra el que lucharé siempre; la segunda, compartir con estos cubanos que por diferentes razones –económicas, sentimentales, o simplemente personales–, viven en Europa y defienden a la Revolución cuban.

Ver más fotos de twiteros cubanos en Europa.

Cubanos en Europa en campaña por la verdad de #Cuba

Enrique Ubieta, director de la publicación La Calle del Medio

Enrique Ubieta, director de la publicación La Calle del Medio

Edmundo García, conductor del programa Radial "La tarde se Mueve", de Miami

Edmundo García, conductor del programa Radial "La tarde se Mueve", de Miami

Enrique Ubieta y Edmundo García criticaron la campaña mediática contra Cuba

Cubanos residentes en el exterior convocaron a pasar a la ofensiva para contrarrestar las campañas mediáticas contra su país.

No debe existir escenario, público o medio de prensa pequeño para nosotros. Un diálogo que nos permita esclarecer a una persona la verdad sobre Cuba es una batalla que se gana, nuestra voz debe escucharse cada vez más alta, señalaron en un documento.

Durante un debate efectuado en el V Encuentro de cubanos residentes en Europa (ECRE) que finalizó en Praga,  el portavoz de la Coordinadora de cubanos radicados en Francia Virgilio Ponce exhortó a todos a hacer una divulgación óptima para hacer llegar las noticias y se conozca la verdad. Sigue leyendo

El País mete la pata con Rosa Miriam, de Cubadebate.cu

Lecciones de libertad de expresión: El País le hace una No entrevista a Rosa Miriam y desconoce a Jorge Ángel

Enrique Ubieta Gómez

Una vez más El País demuestra que el capitalismo no tolerará jamás la libre expresión. Ramón Lobo se las ingenia para recortar las respuestas disidentes de Rosa Miriam Elizalde, rodearlas de frases prefrabricadas por el rencor, y deslizar acotaciones que desvirtúan lo que él –pequeño Dios soberbio–, nos permite conocer de lo que ella dijo. Si la entrevistada habla de las “penurias tecnológicas” que el bloqueo económico norteamericano nos impone en el uso de Internet, el entrevistador (léase mejor, el Consorcio PRISA que paga y manda) escribe que “las dictaduras navegan mal por Internet, donde circulan ideas, noticias e imágenes con rapidez y libertad”. Pero cada acotación suya desmiente esa libertad. Mientras Rosa Miriam habla con calma, y matiza sus argumentos, el Consorcio trasnacional replica con epítetos, en blanco y negro (es decir, en negro). Si uno se salta los comentarios del emisario de la Empresa El País, la explicación de la periodista cubana resulta arrolladora:

“Sufrimos un embargo tecnológico. EE UU nos impide el acceso al cable submarino; dependemos de las conexiones por satélite en las que la velocidad es muy lenta”, se queja la periodista. “El embargo no es una excusa, sino una realidad cotidiana. Cuba fue el último país de América Latina en acceder a Internet en 1996 debido a la Ley Torricelli y aún nos prohíbe el acceso al comercio electrónico. Tengo 43 años y he vivido toda mi vida bajo él. No podemos comprar software y si lo hacemos es en otros países y pagamos ocho veces más. Creamos la web con programas gratuitos en Internet”.

A veces, los comentarios del entrevistador revelan la prepotencia del nuevo rico, que navega en mares turbulentos, de crisis, pero que se siente superior a sus hermanos, hasta ayer muy cercanos en penurias económicas. Son observaciones de comadre de aldea: “un hombre de traje oscuro y antiguo que se presenta como presidente de una asociación local de escritores, devora una pizza de quesos del país”; “(ella) tenía capricho de algún plato vasco en honor de su abuelo, pero se conforma con una sepia a la plancha”… No estoy seguro de que el ignorante emisario del Consorcio PRISA –me refiero a Ramón Lobo—, sepa que ese señor pobre, que es descrito por su ropa “antigua”, y del que habla en tono despectivo, es Jorge Ángel Hernández (poeta, narrador, ensayista, Villa Clara, 1961), uno de los más importantes escritores cubanos de su generación (de los de afuera y de los de adentro), avalado por innumerables premios.

Continuar lectura

Nota:

Lo que desconoce El País, y algunos blogueros mercenarios, que también forman parte de la plantilla de Prisa:   

El nuevo reglamento del Departamento del Tesoro divulgado el pasado 8 de marzo –Sección 515 de las Regulaciones de los bienes cubanos, de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) -, levanta las restricciones a las empresas que facilitan gratuitamente aplicaciones de correo electrónico, chat y similares, cosa que en la práctica EEUU le permitió a la Isla con la Ley Torricelly(4). Sin embargo, prohíbe terminantemente:

La exportación directa o indirecta de los servicios de conectividad de la Internet o de facilidades de transmisión de telecomunicaciones (como enlaces satelitales o líneas para esos fines).

¿Acaso no es esta restricción, junto con la posibilidad de que Cuba pueda participar del comercio electrónico internacional, la principal limitación que tiene la Isla para ampliar sus servicios y mejorar el acceso de los usuarios cubanos a la Red de Redes?

Ver artículo sobre el tema

La Revolución cubana es antifranquista, y sabe renovarse

Enrique Ubieta Gómez
Hacer que todos lo repitan; todos los medios de prensa, los que valen en el conteo: los de tiradas e intereses millonarios. Que todos los políticos del sistema lo repitan, los que compran los colores del frac electoral en el Corte Inglés; los hay negros, azules, rosados, amarillos, verdes. Que todos los artistas que alguna vez compusieron canciones de protesta contra el mercado, pero el mercado las vendió bien, lo repitan. Que todos los intelectuales que arrastran sus resabios, sus historias, sus vergüenzas, los que aspiran a que los nuevos dioses perdonen sus pecados de juventud y los tomen en cuenta, lo repitan.
Que lo repitan: la Revolución cubana está en su fase final. Si todos lo dicen, puede que sea verdad. Puede que esas voces acaben convirtiendo en realidad el conjuro mágico. Los pueblos fueron enseñados a creer. Una imagen verosímil y falsa de CNN no se discute; un razonamiento enjundioso, con ejemplos y estadísticas, sí. Por eso Fidel aclaró en los primeros años de la Revolución: no les pido que crean, les pido que lean. Y hoy el país cuenta con un millón de profesionales en sus calles y campos. Frente a ese “todos” de señoritos y señoritas repetidores, hay otro mucho mayor, que aprendió a pensar. Hay, habrá Revolución cubana para siempre. Una Revolución antifranquista, anticapitalista, que sabe renovarse, y renacer.

Sigue leyendo