Opinión: El marketing en la revuelta egipcia

César Hazaki

La cantidad de debates que se abren a partir de la movilización de masas en el mundo árabe, en especial en Egipto, son ricas y algunas de ellas contradictorias.

Me quiero referir exclusivamente al parche que baten los medios sobre la incidencia de las redes sociales en la misma.

Días anteriores, se informaba que había una ecuación entre revuelta y los que denominaré “jóvenes Facebook”. Los periódicos se encargaban de remarcar que eran clase media ilustrada (se decía, por ejemplo, “saben inglés, usan las redes sociales, se comunican por celular y quieren democracia”).

Con el correr de los días los mismos periódicos, por vía de sus corresponsales en el lugar, les hacían decir en sus crónicas a los jóvenes Facebook que ya era tiempo de volver a casa, que los cambios se habían conseguido, que temían que todo se escapara de las manos. Es decir de lo que ellos habían propuesto por Twitter y Facebook. Como toda revuelta esta, que por distintos motivos tiene en vilo al planeta, ha escapado a la lógica de las redes sociales y se resolverá por la acción callejera y las direcciones políticas que las masas acepten o sigan. Esto  va claramente en contra de la ilusión de los jóvenes

Facebook, jóvenes Obama podríamos denominarlos también, que anhelan un supuesto cambio progresivo y ordenado.

Creo que detrás de esta propuesta aparece claramente las potencias de las redes y, también, sus  limitaciones. La más importante: creer a pie juntillas en el mundo virtual y sus modos de relación y acción.

Mundo que recordemos tiene dueños y que los mismos juegan sus propios intereses en Egipto. No hay ningún misterio que Google quiere ganar la partida de “los buenos de Internet que están a favor de la democracia y la gente”. Un target que la empresa cultiva desde siempre (No hacer el mal, es su eslogan empresarial). Ayuda en esta dirección que por primera vez un ejecutivo de la empresa es detenido por accionar a favor de la comunicación entre los manifestantes egipcios. Hoy el héroe es el ejecutivo de Google detenido – secuestrado durante doce días por el régimen, nos referimos a Wael Ghoim.

No estoy cuestionando la actitud política del ejecutivo de Google, sino que aparezca su rebeldía pegada a su condición de empleado – ejecutivo de una empresa de claras tendencias monopólicas. Recorre el mundo su valor personal pegado a su condición de empresario de Goolge, como se ve una maniobra de extraordinaria potencia mediática y de marketing agregado. No es un delegado de una empresa que combate las condiciones injustas de su trabajo, es el monopolio el que gana con Wael Ghoim injustamente encerrado y maltratado, pero que sale de allí con la camiseta de Google en el medio del pecho. Marketing ganador por donde se lo mire de las peleas empresariales en/de los poderosos de las redes sociales.

Los propietarios de las redes sociales son empresas de gran poder y tienen un marketing específico que es concentrar la mayor cantidad de gente en sus sitios y soportes tecnológicos. Esa es su intencionalidad más allá de la supuesta democracia horizontal que proclaman. Más gente en las redes, más negocios para ellos y mayor capacidad de maniobra para pelear en la cumbre entre colosos: Google, Twitter, Facebook, etc. Ese es su negocio, lo que equivale a decir su ideología. ¿O nos olvidamos, por ejemplo, que Google negoció con China temas de censura estatal? ¿O que no hace mucho censuró un canal cubano de videos en Youtube?

Alertar sobre esos intereses, tratar de evitar el encandilamiento sobre la virtualidad y sus poderosas empresas, me parece que es parte importante de las luchas políticas que se dan en el siglo XXI, es clara la intencionalidad de los medios televisivos y escritos: hablar todo el tiempo del efecto de las redes sociales es una manera de no poder decir o pensar sobre la lucha  y, por ello, confundir los medios utilizados por los pueblos con los fines que irá tomando la revuelta.

Hablar de los medios y las redes es una intención política donde ganarán sin duda los monopolios informáticos más allá de los efectos y destinos de la lucha de los pueblos.

Nota:

Este análisis desmonta los verdaderos intereses de Google, Facebook y Twitter en este asunto de Egipto y las redes sociales.

Tomado de Foto Topia

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3 comentarios

  1. La era del vacio es esta en la que vivimos queramos o no, pero a veces hay algunas personas que no se creen todo lo que nos cuentan, esas son el motor de nuestra sociedad. Enhorabuena. En cuanto al contenido, me sorprende lo perspicaz del analisis por su calidad argumentativa y sobretodo por sus ideas, si, tienes razon son de las ultimisimas técnicas de marketing. Yo lo llamo la dictadura del liberalismo engañoso, educan nuestro subconsciente para luego manejarlo a su antojo, Me encantaria leer un articulo tuyo sobre el caso de Julian Assange estoy seguro que tendrás muchas ideas interesantes que aportar.Un saludo.

  2. Como siempre,la política y la labia.
    Para mi todo se resume en algo:SE COMO ERES,Y EXPRESATE.todo lo demas es secundario, en este mundo,lleno de tantos manipuladores.La opcion de cada persona se debe de respetar,si usas google,Facebook,twiter,etc,esa es tu opcion.Mientras en el mundo existan personas que traten de concentrar todo el poder para ellas solas en detrimento de los demas,veremos mas egiptos,y protestas,sean cuales sean las razones de los pensadores como Cesar Hazaki y el resto de los labidosos.

  3. Hay quienes afirman que había un numeroso grupo de “jovenes activistas” todos de clase media alta que estaban siendo entrenados por Estados Unidos bastante tiempo atrás para provocar esta revuelta, una “revolución de colores”, uno de los cuales o al menos el más visible pudiera ser gonim, quien viajó a Egipto “por problemas personales” dias antes de que comenzaran los disturbios. Aunque no creo que en estos acontecimientos haya que buscar su causa en el exterior, es verdad que aún hay muchas incógnitas sobre los mismos y el papel jugado por Estados Unidos, que maniobra con todas las fuerzas politicas y sociales para preservar sus intereses.

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