¿Todo vale? (Opinión sobre redes sociales y debate)

Por Vladia Rubio

Hace poco escuché una curiosa denominación: prensa amarilla revolucionaria. Era referida a la supuesta validez de emplear imágenes, averiguaciones y comentarios para desacreditar a quienes en la Isla opinan y actúan en contra de nuestro proyecto social.

Desde ya, olfateo que me voy a meter en camisa de once varas -como diría mi abuela y que actualizado el dicho pudiera ser en camisa XXL-, pero no tengo a menos hacerlo, sobre todo porque estoy persuadida de la justeza de la tesis que defiendo.

Soy del criterio de que, aun cuando nuestros adversarios, porque lo son, apelen a los más miserables recursos -burlándose hasta del sentido común, que es burlarse de ellos mismos-, eso no justifica que para defender nuestros credos respondamos con la misma moneda. Me refiero en particular a algunos blogs y a tweets con los que muy recientemente he tropezado. Si el oponente es tan, pero tan miserable, no merece la pena ni ripostarle porque hasta los enemigos uno tiene el derecho de escogérselos, y prestigian o desprestigian a cada cual. Mas si el contrincante merece réplica, entonces que sean argumentos serios y convincentes los que ocupen el lugar de la ofensa o la burla. Creo que esa es la mejor manera que merece una causa digna. Lo otro, siempre se volverá un boomerang contra el polemista.

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Nota:

Próximamente publicaré un post con este tema.


Blog Millonario

El día que decidí abrir este blog y publicar la primera entrada-anteriormente tenía uno en El País-, no pensé en los números. Ahora que el blog sobrepasa el millón de visitantes, no puedo dejar de mencionarlo. No es un número cualquiera: es el esfuerzo personal de estos más de dos años… y también el de muchos amigos anónimos que me enseñaron la ruta.

Quiero celebrarlo junto a todos,  sin mucho teque. Pero tengo un compromiso que cumplir. Es con  Claudia, mi esposa. Junto a mí ha estado “vigilando” la criatura, como si se tratara de un niño, y hoy, al ver el número, nos abrazamos.

A veces con un gruñido, otras, con una sonrisa, hemos compartido victorias y reveces de esta bitácora. Hoy, somos, mis colaboradores y yo,  millonarios. Y en este caso, no tendré que guardar mi millón en una caja fuerte, sino hacer cada día más fuerte este quehacer, por respeto a todos.

Yohandry Fontana

La Habana

Ver:

El Blog de Yohandry