Obama: Un Nobel prisionero de intereses económicos

 Por Dr. Néstor García Iturbe

El presidente Obama, haciendo uso de la autoridad a él conferida por la Ley de Comercio con el Enemigo (TWEA) de 1917, renovó el bloqueo a Cuba por una año más, lo cual de otra manera habría expirado en 14 de septiembre del 2010.

 El tener que renovar el bloqueo anualmente, le permite a la persona que esté ocupando el cargo de presidente de Estados Unidos mostrar su criterio sobre este asunto, que pudiera ser diferente al del presidente que lo antecedió.

Evidentemente en este caso Obama tiene una total coincidencia con George Bush y considera que el bloqueo es una de las armas que más daño puede causar a la Revolución Cubana.

Al renovar el bloqueo por un año más, el Premio Nobel de la Paz adopta una posición ridícula e intransigente, haciendo caso omiso al criterio de la opinión pública mundial y de los países que año tras año, durante la Asamblea General de Naciones Unidas han votado en abrumadora mayoría contra esta arbitraria medida donde Estados Unidos solamente ha contado con el apoyo de Israel y la Isla de Tonga.

La supuesta efectividad del bloqueo ha quedado totalmente descartada, pues en aproximadamente cincuenta años de estar implantado, ha causado serios daños a la economía de Cuba, problemas a la alimentación y salud de la población cubana, pero no ha logrado doblegar a nuestro pueblo que se mantiene firme en sus aspiraciones de alcanzar una sociedad más justa y nunca más permitir que los vecinos del norte nos gobiernen.

Puede decirse que Obama no ha escuchado a un número importante de estadounidenses que han expresado su criterio a favor del levantamiento del bloqueo y argumentado los beneficios que esto traería a ambas naciones, pero en especial a Estados Unidos que cada día pierde una oportunidad más de participar en el comercio y las facilidades que Cuba ha estado brindando a otros países del mundo.

El no firmar la renovación del bloqueo hubiera sido una señal positiva y constructiva para el futuro de las relaciones entre ambos países.

La acción realizada por Obama en el día de ayer, sumada a las otras acciones de subversión político ideológica que ha estado realizando su administración contra Cuba, nos permite asegurar que el único objetivo que persigue, al igual que ha sido el de todos los presidentes que lo precedieron, es la destrucción de la Revolución Cubana.

Tendremos que agregar el nombre de Obama a la lista de los prisioneros de los grandes intereses económicos que gobiernan Estados Unidos.

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