Varela, bloguero de Miami de visita en Cuba, podría quedarse en La Habana

LA REINSERCIÓN SOCIAL Y LA VIDA DE LOS BATRACIOS

Ya van dos personas que me piden que me quede en Cuba. Una lo escribió como comentario en el blog de Yohandry y la otra me lo tiró a mi e-mail. Los argumentos están bien esgrimidos.
Aseguran que me gusta el socialismo, las clarias, al olor a salitre del puerto, el calor, las carencias y que acá me protege la autoridad y tengo la madre, el hermano, viejos amigos y agentes compinches.
En contrapartida señalan que en Miami me espera el divorcio, la manutención de hijos hasta la mayoría de edad, la falta de amistades, el desdén de la sociedad, la intimidación, el mítin de repudio en el restaurante (como el que le hicieron a Edmundo), y capitalismo brutal por todas partes.
Incluso con cinismo agregan que hasta mis hijos pueden pasarme remesas (sería de manos de mi ex-esposa) para que viva como un Damo de Blanco pero sin tener que sonar caminata ni sostener gladiolo.
Yo hasta le pusiera mi instinto personal. Si Yoani deja a Reinaldo y se casa conmigo y juntos blogueamos, en un mes cerramos a Lagarde, Yohandry y le hacemos mella a Cubadebate. Tal vez la SINA y el USAID me mercenaricen y ahorrando compramos un Audi con aire acondicionado. Intimido al operativo que está jugando dominó debajo de su edificio y hago que se muden para la esquina de la casa de Claudia Cadelo. A Rodney lo trasladan para Mayabeque y todo se vuelve más llevadero. Incluso al Reinaldo, para dejarlo dentro de la batalla de ideas, lo coloco de chofer del Audi y así me instruye mientras paseamos por Malecón.
Pero… (siempre hay un pero en cada idilio)… ahora me veo precisado a meter aquí la fábula del alacrán y la rana.
Llega el alacrán a la orilla del río y le pide a la rana que lo encarame encima de su lomo y lo pase a la otra orilla. La rana le argumenta que no, porque el alacrán es ofensivo, agresivo, de instintos malos, y le clavaría el aguijón enseguida y la mataría. El alacrán entra a razonar con la rana y le dice que esa posibilidad se anula en ese caso porque si le clava el aguijón, la rana muere pero el alacrán también, ya que al hundirse la rana en el río, se ahoga el alacrán. La rana es convencida por el razonamiento – que es válido – y monta sobre el lomo al alacrán. Cuando están justo en el medio del río el escorpión le clava el ponzoñoso aguijón al batracio. Inmediatamente la rana, sorprendida y hundiéndose moribunda le pregunta: “¿Pero cómo lo has hecho?… ¡Ahora tú también mueres!”. El alacrán le contesta: “Es mi carácter”.
Por eso, yo regreso a Miami.
(varela, la habana, agosoto, 2010)

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2 comentarios

  1. Mi hermano, Varela (Bueno, Yohandry, hazle llegar este mensaje por mi, pues su blog no permite comentarios… por que sera? Igual que Prensa-Latina en Cuba) Bueno, ok, pa Varela:
    Varela compadre es que eres un desagradable, claro que tienen que amenazarte por todos esos chistes pesaos que tienes.
    Por lo menos sientes el estres que sienten los cubanos que se arriesgan a luchar por una Cuba al menos con la libertad de hacer lo que tu puedes hacer en ese capitalismo y tener lo que tu puedes tener en ese capitalismo.
    Pero que rico es viajar Varela a Cuba mi brother verdad? cuando quieras… que rico… contra man, en vez de estar criticando a la gente que quiere para el cubano las mismas libertades que tienes, contribuye a que todo cubano pueda gozarlas tambien!!
    Y si no mi hermano callate entonces y no jodas mas!
    Mis saludos

  2. Que se quede! Que se quede!…ahahaha jajaja. Saludos

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