Silvio Rodríguez actualiza su blog desde Nueva York

Nueva York

El Carnegie Hall está vivo. El sonido camina inquieto cuando está vacío, pero las frecuencias encuentran su lugar cuando se llena. Uno puede salir desconcertado de una prueba sonora, pero lo que sucede cuando los cuerpos humanos completan el teatro es algo así como el destino de la música. Ahora me explico por qué tantos grandes insistían en tocar allí. Es un lugar donde el sonido tiene la oportunidad de organizarse y encontrar sentido. Dicen que Horowitz trasladaba su piano hasta el teatro por el placer de escucharlo entre aquellas paredes. Y es que la caja acústica del Carnegie realiza el milagro de reproducir los más insólitos matices. Cuánto deben haber disfrutado talentos como Stokovsky o Berstein, gozando a fondo las posibilidades de una acústica que roza lo perfecto.

Otra cosa que no me esperaba fue el entusiasmo de la gente. Cuánta sed acumulada había en los seres que estuvieron allí. Algunos lloraban y se bebían sus lágrimas. Creo que lloviznó por todas partes. Bendita tierra, pues.

Silvio Rodrígue, en su Blog Segunda Cita

Histórico concierto de Silvio Rodríguez en Nueva York

Julio Valdeón | Nueva York

Treinta años, treinta, ha necesitado el cantautor legendario para recorrer los dos mil kilómetros que separan el Karl Marx del Carnegie Hall. Al espacio mítico, donde tocan las grandes orquestas, llegaba un Silvio Rodriguez orgulloso. Traía al hombro su zurrón de canciones tremendas.

El público lo esperaba como los taurinos a José Tomás en el día de su regreso. Descontada la presencia testimonial de partidarios y detractores de la Revolución a las puertas del teatro, clausuradas las ruedas de prensa, podía dedicarse a lo suyo, a lo que mejor hace, a deshojar un repertorio deslumbrante, con pocos equivalentes en lengua castellana.

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Silvio triunfa en el Carnegie Hall de Nueva York

NUEVA YORK (AP).- Un público eufórico recibió a Silvio Rodríguez la noche del viernes en el Carnegie Hall de Nueva York, donde el músico cubano deleitó a las 2,800 personas que acudieron a verlo tocar en vivo en Estados Unidos por primera vez en 30 años.

Con tres décadas más en la piel pero la voz intacta, el pionero de la nueva trova arrancó gritos y aplausos sostenidos, coros y continuas ovaciones, al ritmo de “El papalote”, “Son desangrado”, “Óleo de mujer con sombrero” o “La Maza”, además de temas de su más reciente disco, “Segunda cita”, como “Carta a Violeta Parra“.”Buenas noches”, expresó Rodríguez tras inaugurar el concierto con “En el claro de la Luna”, tras una breve introducción instrumental del trío de cuerdas pulsadas Trovarroco.

“Perdonen que no hable inglés. Nada personal. Es una limitación que tengo”, bromeó entre las risas y los alaridos del público.”(Estamos) felices de estar aquí y de que ustedes, este público tremendo, increíblemente entusiasta … (nos permita estar) complaciendo un ratito de sus vidas”.

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