Los caminos del dólar contra Cuba y el caso Yoani Sánchez

Este mes, el Departamento de Estado concluyó su pesquisa y anunció planes para liberar 20 millones de dólares del patrimonio anticubano, argumentando que había reestructurado el programa de manera que los fondos llegarían clandestinamente a ciertos cubanos en la isla y no a ciertos otros en Miami. Sin embargo, el Senador Kerry no está muy convencido, y ha paralizado temporalmente el proyecto para poder estudiarlo. La congelación que ha impuesto Kerry es pragmática y no filosófica. Es decir, no le preocupa la subversión. Quiere estudiar su eficacia. El arresto en Cuba de un contratista estadounidense llamado Alan P. Gross, enviado por Washington, ilustra que el proyecto del Departamento de Estado pone en peligro a los agentes que han sido contratados para realizar ese trabajo clandestinamente en Cuba.

La fiscalía cubana estudia los cargos que presentará contra el contratista. Para defenderse de la subversión millonaria originada en Washington, Cuba decretó una ley que penaliza con una condena de hasta 20 años la colaboración con el programa de USAID que fue creado por la Helms Burton de 1996. El delito es serio.

Quizás por eso, el Departamento de Estado y USAID se rehúsan a identificar los recipientes en Cuba del dinero de Washington, y distribuyen los fondos clandestinamente.

El programa contra Cuba que está en jaque incluye:

  • $750,000 para promover los derechos humanos y la democracia en Cuba
  • $250,000 para ayudar a los familiares de los supuestos presos políticos (por ejemplo, a las llamadas damas de blanco y las recientemente creadas damas de apoyo)
  • $500,000 para los que luchan para liberar a los supuestos presos políticos.
  • $900,000 para Freedom House. Una organización que por 10 años fue dirigida por Frank Calzón. El dinero sería para fortalecer a los líderes de la supuesta oposición: artistas, músicos y bloggers. Con un cínico énfasis en los afrocubanos
  • $400,000 para el Institute for Sustainable Communities. Para tratar de “identificar a los nuevos líderes de la comunidad cubana” y ayudarlos en su campaña publicitaria y política. O sea, casi medio millón de dólares para que Washington identifique a los nuevo líderes a quienes les repartirán la plata.
  • $200,000 para fortalecer supuestamente a las redes de apoyo que Washington ha creado en Cuba. Proveer equipos y entrenamiento para ellas.
  • $2,600,000 para Development Associates Inc. Con el propósito de ampliar la red de apoyo cubana que Washington ha creado y promover el mensaje de Miami hacia Cuba.
  • $2,000,000 para apoyar grupos afines a Washington en Cuba, especialmente ciertas mujeres y afrocubanos, para promover la iniciativa individual económica (es decir, el capitalismo).
  • $2,5000 para Creative Associates. Una organización que está activa clandestinamente ampliando la red social para buscar apoyo hacia un cambio político en la isla, utilizando especialmente el desarrollo de la “iniciativa individual económica de las mujeres y los afrocubanos”.
  • $2,900,000 para promover, bajo la tutela del Departamento de Estado, la libre expresión en la isla: especialmente entre ciertos artistas, músicos, escritores, periodistas y bloggers.
  • $500,000 para que individuos vinculados a grupos religiosos o espirituales defiendan su derecho para la libertad de religión.
  • $500,000 para promover una determinada política laboral en la isla y generar “presión internacional contra el gobierno cubano para que reforme sus leyes laborales”.
  • $350,000 para ejercer influencia sobre ciertos grupos de la sociedad civil cubana, “especialmente a las mujeres que suelen ser explotadas sexualmente”.
  • $500,000 para las ONGs y otras organizaciones vinculadas a Washington.
  • $1,150,000 para adiestrar a ciertas organizaciones, incluyendo periodistas y bloggers en Cuba para utilizar las nuevas tecnologías comunicacionales.
  • $2,500,000 para administrar los programas de este presupuesto.

Artículo original en Cubadebate.cu

Nota:

Caso Yoani Sánchez:

Más de 1 300  medios internacionales están pendientes de las actualizaciones en su blog y mensajes en Twitter.  Es política editorial para El País, BBC, El Mundo, la AP, la AFP, entre otros, que los editores estén atentos para replicar sus post y mensajes en varios idiomas.

Se incluyen también editores de sitios contrarrevolucionarios, integrantes de organizaciones terroristas del sur de la Florida; intelectuales y artistas radicados en Miami y Barcelona, fundamentalmente, así como el equipo de trabajo que atiende la revista Consenso, entre otros.

Más de 3 millones de dólares dedica Estados Unidos a sostener el trabajo de Yoani Sánchez en  medios de comunicación influyentes del planeta y la Red de Redes, obligando, incluso, a editores y dueños de periódicos y revistas a tomar como fuente para el tema Cuba a Yoani Sánchez, desplazando a corresponsales extranjeros que trabajan en la Isla.

Yoani Sánchez es la creación mediática más elaborada y  cara que ha construido Estados Unidos en la historia de su política de agresión contra Cuba y otros pueblos del mundo. No se conoce otro caso igual.