Llegó la ayuda a Chile, dice AFP

Ciudad chilena arrasada por saqueos convertida en zona de guerra

Concepción, la ciudad más afectada por el sismo en Chile, estaba el martes fuertemente militarizada, con tanquetas en las calles, un toque de queda ampliado a 18 horas y sus habitantes organizados en grupos de autodefensa para enfrentar violentos saqueos.

El Gobierno movilizó a unos 14.000 militares a esta ciudad, 500 km al sur de Santiago, y a la vecina región del Maule, las zonas más afectadas por el sismo de 8,8 grados que sacudió Chile el sábado, con dos millones de damnificados y al menos 795 muertos, según un último balance.

Escenas de guerra podían verse en Concepción, con tanquetas custodiando lugares estratégicos, mientras patrullas con soldados con armas en ristre recorrían las calles.

Mientras el país intenta levantarse de una de las mayores catástrofes de su historia, la ayuda internacional comenzó a llegar, con el arribo de la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton. Ampliación de la nota

¿Revolucionarios de la Revolución?

El documental Revolution, cinta que se acerca al dúo de raperos capitalinos “Los Aldeanos”, se exhibió recientemente en la Sala Chaplin, durante la Novena Muestra de Nuevos Realizadores, que organiza el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC) y que se desarrolló recientemente en La Habana.

El filme, dirigido por Mayckell Pedrero, es un recorrido de 50 minutos para dar voz propia a estos cultores del “hip hop underground” -como se autocalifican- quienes arremeten, desde un irreverente hipercriticismo, contra las estructuras sociales, políticas e institucionales del país, sin dejar fuera de la avalancha, a la sociedad que les rodea y en la que conviven.

Los Aldeanos y la supuesta popularidad ganada entre algún público mayoritariamente joven responde -ingenua o concientemente- a todo el proceso de maquinación para fabricar íconos que “conquisten” determinadas zonas, de lo que para los enemigos de la Revolución se ha puesto de moda en los últimos años: la “sociedad civil” cubana.ç

La maquinaria propagandística contrarrevolucionaria se reformula de acuerdo a las circunstancias, pero sus hacedores descubrieron que la “sociedad civil” no podía inventarse de un plumazo.

En alguna refrigerada oficina del South West miamense, decidieron entonces lanzarse a la conquista de la masa de cubanos que viven, sufren y enfrentan a diario las consecuencias que generan las crisis, el bloqueo y los errores internos.

Para este propósito, nuestros enemigos no tienen distingos entre mercenarios a sueldo o inconformes ingenuos e irresponsables. Cualquiera les sirve, siempre que entonen las notas descritas en la pauta contrarrevolucionaria.

Los ejemplos a enumerar hablan por sí solos. Hay que recordar como se inventó la figura de un poeta-presidiario-inválido, que terminó subiendo por sus pies la escalerilla del avión que lo llevaba a la “libertad” añorada de sus amos.

O de supuestos “periodistas independientes” que no conocen las elementales reglas gramaticales imprescindibles para redactar una nota informativa, pero están en todas las listas de Reporteros sin Fronteras, Human Rights Watch, y cuanta organización que se dice defensora de “derechos humanos”, como pretexto para inmiscuirse en los asuntos internos de la Isla.

Cuba ha denunciado todos esos embustes. Y todavía florecen, según las necesidades de los esforzados “luchadores”, que regalan premios, compran instituciones, pagan enormes sumas de dinero y fabrican lo que esté de moda, sean periodistas, blogueros. o raperos. A todo lo que sea eficientemente utilizable, se le hecha mano.

A Los Aldeanos, les hicieron creer que son simbólicos en el camino de la crítica. E ingenuamente lo han creído. A pesar de que su discurso roce en la más elemental simpleza, con argumentos más viscerales que concretos, desde el lenguaje y los códigos del marginalismo más excluyente y discriminatorio de cualquier alternativa verdaderamente social, y sin reflexionar en las inmediatas realidades que les rodean.

Criticar por criticar nunca ha sido buen oficio, y para radicalizar un discurso, como hacen estos raperos, que los laboratorios y algunos medios de difusión foráneos tratan de prefabricar como paradigmas de la juventud cubana, se necesita algo más que una demoledora algaraza, la cual solo escandaliza sin dar opciones.

“Revolucionarios de la Revolución” se hacen llamar estos músicos del barrio, quienes no proponen ni cambian absolutamente nada, porque una sociedad que se empeña en sacudir algún pesado lastre, solo consigue cambios desde la perspectiva de crecimiento, de análisis y dispuesta a corregirse ella.

Estos tiempos que corren no permiten el lujo de vivir al margen de las realidades que afectan a la sociedad cubana, y se imponen cambios, muchos de ellos inmediatos, para salvar este proyecto social que ha costado cincuenta años de lucha contra el enemigo más poderoso del mundo.

Fidel invitó a todos los cubanos a ejercer la crítica, y Raúl hace de ese reclamo necesidad imperiosa para que la Revolución avance y se reformule a sí misma.

A ese fenómeno no estamos ajenos, y todos debemos involucrarnos. Pero desde la marginalidad, con códigos impostados y un lenguaje arrabalero, no es posible enfrentar las ideas.

Los espacios difusivos que la Revolución y el Estado cubano ponen en manos del pueblo, no pueden ser usados para atacar de manera inmisericorde un proyecto que, aunque imperfecto, supera con creces en humanidad y en dignidad, a los “espejos” en que se miran los hipercríticos, que solo se ocupan de buscar las manchas del Sol.

Cada cual tiene el derecho de manifestarse, pero resulta inmoral que se usen como tribunas públicas de ataque, espacios que fueron diseñados con otros propósitos, justo uno de los más importantes proyectos desestabilizadores que hoy rigen la guerra mediática contra Cuba.

En lo único que coincido con el “discurso” de Los Aldeanos, es que se debe trabajar duro por una Cuba inclusiva, con espacio para que todos trabajemos en construir el futuro de la Patria, pero desde dentro y con el corazón en las manos.

El panfleto -discursivo o musical- cada día es menos creíble. Estos tiempos no son ni de demagogias ni de diatribas, porque de ellas solo se benefician quienes llevan cincuenta años trasnochando la pesadilla de ver derrumbarse a la Revolución Cubana.

Miguel Fernández

La Habana

P.D

Aunque no tengo total coincidencia con el autor del texto, sí creo que es un asunto que está en la opinión pública joven, sobre todo de la capital cubana. Estoy a la caza del documental y escuchando sus discos, para dar mi criterio en un próximo post.

Cuba, los medios occidentales y el suicidio de Orlando Zapata Tamayo

Yoani Sánchez, más conocida como la carroñera de la Red, merodea los muertos para hacer sus reportes

El 23 de febrero de 2010 Orlando Zapata Tamayo, recluso cubano, falleció tras una huelga de hambre de 83 días. Tenía 42 años. Era la primera vez desde 1972, cuando murió Pedro Luis Boitel, que un recluso fallecía en semejantes condiciones. Los medios occidentales pusieron en primera plana este trágico suceso y subrayaron la triste suerte de las personas encarceladas en Cuba.1

La desaparición dramática de Zapata desató una conmoción justificada por todo el mundo. El caso del recluso cubano suscita innegablemente cierta simpatía y un sentimiento de solidaridad hacia una persona que expresó su desesperación y su malestar en prisión llevando su huelga de hambre hasta el final. La emoción sincera que suscitó este caso es del todo respetable. En cambio, la instrumentalización con fines políticos del fallecimiento de Tamayo y del dolor de su familia y sus amigos, hecha por los medios occidentales, viola los principios básicos de la deontología periodística.

Zapata, ¿preso político o recluso de derecho común?

Desde 2004 Amnistía Internacional (AI) lo considera como un “prisionero de conciencia”, entre los 55 que hay en Cuba, y señala que Zapata emprendió una huelga de hambre para denunciar sus condiciones de detención, pero también para exigir cosas imposibles de conseguir para un recluso, a saber, un televisor, una cocina personal y un teléfono celular para llamar a su familia.2 Aunque no era Lucifer en persona, Zapata no era un recluso modelo. En efecto, según las autoridades cubanas, fue culpable de varios actos de violencia en prisión, particularmente contra los guardias, hasta el punto de que su condena fue agravada hasta 25 años de prisión.3

Curiosamente AI no menciona en ningún momento las supuestas actividades políticas que llevaron a Zapata a prisión. La razón es relativamente sencilla: Zapata nunca realizó actividades antigubernamentales antes de su encarcelamiento. Al contrario, la organización reconoce que fue condenado en mayo de 2004 a tres años de prisión por “desacato, alteración del orden público y resistencia”.4 Esta sanción es relativamente leve comparada con la de los 75 opositores condenados en marzo de 2003 a penas que van hasta 28 años de prisión “por haber recibido fondos o materiales del gobierno estadounidense para realizar actividades que las autoridades consideran subversivas y perjudiciales para Cuba”, como reconoce AI, lo que constituye un grave delito en Cuba pero también en cualquier país del mundo. Aquí AI no puede escapar a una evidente contradicción: por un lado califica a estas personas de “prisioneros de conciencia”, y por el otro admite que cometieron un grave delito al aceptar “fondos o materiales del gobierno estadounidense”.

Al contrario que a éstos, el gobierno de La Habana jamás ha acusado a Zapata de ser estipendiado por une potencia extranjera y siempre lo ha considerado como un recluso de derecho común. Zapata disponía de graves antecedentes penales. En efecto, desde junio de 1990, fue arrestado y condenado varias veces por “alteración del Orden, Daños, Resistencia, dos cargos de Estafa, Exhibicionismo Público, Lesiones y Tenencia de Armas Blancas”. En el año 2000 fracturó el cráneo del ciudadano Leonardo Simón de un machetazo. Sus antecedentes penales no conllevan ningún delito de orden político. Fue sólo después de su encarcelamiento cuando su madre, Reyna Luisa Tamayo, se acercó a los grupos opositores al gobierno, pero jamás ha sido molestada por la justicia.6

¿Conmoción de doble rasero?

Estados Unidos y la Unión Europea declararon su consternación y exigieron la “liberación de los presos políticos”. “Estamos profundamente consternados por su muerte”, declaró la secretaria de Estado Hillary Clinton, quien denunció “la opresión de los presos políticos en Cuba”. Bruselas también se expresó en este sentido y exigió la “liberación incondicional de todos los prisioneros políticos”. Francia anunció que “seguía su situación de cerca, había pedido su liberación, así como la de otros detenidos cuyo estado de salud le parecía especialmente preocupante”, mediante el portavoz de la Cancillería, Bernard Valero.7

El presidente cubano Raúl Castro “lamentó” el fallecimiento y recordó, a guisa de respuesta a la conmoción interesada de Washington y de Bruselas, que “en medio siglo, aquí no hemos asesinado a nadie, aquí no se ha torturado a nadie, aquí no se ha producido ninguna ejecución extrajudicial. Bueno, aquí en Cuba si se ha torturado,  pero en la Base Naval de Guantánamo” en referencia al centro de tortura bajo administración estadounidense. “Ellos dicen que quieren discutir con nosotros y estamos dispuestos a discutir con el gobierno norteamericano todos los problemas que quieran; repetí tres veces, en el Parlamento, todos, todos, todos. Las discusiones no las aceptamos si no son en absoluta igualdad de ambas partes. Ellos pueden indagar o preguntar de todas las cuestiones de Cuba, pero nosotros tenemos derecho de preguntar de todos los problemas de los Estados Unidos”.8

El presidente brasileño Lula da Silva, en visita a Cuba, también declaró su condolencia, pero quiso subrayar la doble moral de los medios occidentales, de Washington y de Bruselas recordando una triste realidad. “Conozco prácticamente todas las huelgas de hambre que tuvieron lugar a lo largo de los últimos 25 años en el mundo y no fueron pocas en las que murieron personas que hicieron huelgas de hambre en varios países del mundo”.9 Los medios ignoraron la inmensa mayoría de esos casos trágicos y absolutamente ninguno tuvo un cobertura mediática tan importante como la reservada al recluso cubano.

A guisa de comparación, en Francia, entre el 1 de enero de 2010 y el 24 de febrero de 2010, hubo 22 suicidios en prisión, entre ellos el de un adolescente de 16 años. En 2009 hubo 122 suicidios en las cárceles francesas y 115 en 2008. El secretario de Estado de Justicia, Jean-Marie Bickel, declaró su impotencia al respecto: “Cuando alguien decide suicidarse y está determinado a hacerlo, que esté en libertad o en prisión, […] ninguna medida es posible”. A su pesar, las familias de las víctimas no tuvieron derecho al mismo tratamiento mediático que Zapata, ni a una declaración oficial pública del gobierno francés.10

Hay que poner en perspectiva el caso de Zapata con otros dos hechos mucho más graves pero que los medios occidentales ignoraron deliberadamente y que ilustran claramente cómo un se instrumentaliza y se politiza un hecho común, que pasaría desapercibido en la mayoría de los países del mundo, cuando se trata de Cuba.

Desde el golpe de Estado en Honduras y la instauración de la dictadura militar el 27 de junio de 2009, liderada primero por Roberto Micheletti y luego por Porfirio Lobo desde el 28 de enero de 2010, han ocurrido más de un centenar de asesinatos, otros tantos casos de desapariciones e innumerables casos de tortura y de violencia. Los abusos son cotidianos pero los medios occidentales los censuran cuidadosamente. Así, Claudia Larissa Brizuela, miembro del Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP), opuesto al golpe de Estado, fue asesinada el 24 de febrero de 2010, un día después del fallecimiento de Zapata. No hubo ni un palabra al respecto en la prensa occidental.11

Otro caso similar ilustra también la duplicidad de los medios occidentales. En diciembre de 2009 en La Macarena, Colombia, se descubrió la mayor fosa común de la historia de América Latina, con no menos de 2.000 cadáveres. Según los testimonios recogidos por eurodiputados británicos presentes allí, se trataría de sindicalistas y líderes campesinos asesinados por los paramilitares y las fuerzas especiales del ejército colombiano. El jurista Jairo Ramírez, secretario del Comité Permanente para la Defensa de los Derechos Humanos en Colombia, describió la espantosa escena: “Lo que vimos fue escalofriante. Infinidad de cadáveres y en la superficie cientos de placas de madera de color blanco con la inscripción NN y con fechas desde 2005 hasta hoy. El comandante del Ejército nos dijo que eran guerrilleros caídos en combate, pero la gente de la región nos habla de multitud de líderes sociales, campesinos y defensores comunitarios que desaparecieron sin dejar rastro”. A pesar de los múltiples testimonios y la presencia de parlamentarios europeos, a pesar de la visita de una delegación parlamentaria española allí para investigar el caso, ningún medio occidental ha concedido el menor espacio a esta noticia.12

El suicidio de Orlando Zapata Tamayo es una tragedia y el dolor de su madre debe respetarse. Pero hay gente que no tiene escrúpulos. A los medios occidentales, Washington y la Unión Europea les importa poco la muerte de éste, como poco les importan los muertos hondureños y colombianos cotidianos. Zapata sólo les es útil en la guerra mediática que llevan contra el Gobierno de La Habana. Cuando la ideología pasa por encima de la objetividad informativa, la verdad y la ética son las primeras víctimas.

Salim Lamrani (Tomado de Cubadebate)

Partió hacia Chile brigada médica cubana

La brigada médica cubana Henry Reeve, partió hoy hacia Chile, para prestar ayuda internacionalista en las áreas afectadas por el sismo y tsunami que en los últimos días afectaron vastas áreas de esa nación suramericana.

Esta brigada, integrada por 27 trabajadores de la salud entre médicos y personal de apoyo, fue despedida en la madrugada de este martes en la Terminal 5 del Aeropuerto Internacional José Martí por José Ramón Balaguer Cabrera, ministro de Salud Pública.

Este es el Moncada, el Granma, el Girón de ustedes, quienes gozan de la confianza de Fidel, de Raúl y de 11 millones de cubanos, declaró Balaguer tras entregarle la Enseña Nacional al doctor Juan Carlos Andux, jefe del grupo médico internacionalista. 

Luego de recordar que otros colectivos de la brigada Henry Reeve han salido últimamente hacia Haití, también devastado por un sismo, consideró que darle ayuda humanitaria al pueblo chileno en estos difíciles momentos “es tarea de honor y sabemos -afirmó Balaguer- que podemos confiar en ustedes”.    

Mostraremos nuestro espíritu de humanismo, solidario e internacionalista, como nos ha enseñado nuestro comandante en Jefe, Fidel Castro, con la premisa de que “un mundo mejor es posible” y debemos contribuir a construirlo, dijo por su parte Andux, quien se desempeña como Médico General Integral en el Policlínico Rampa, en la capital cubana.

En declaraciones a la AIN, Marcia Cobas, viceministra de Salud Pública, informó que la Brigada, en la cual hay galenos y técnicos de 9 provincias, fue constituida en menos de 10 horas, “un verdadero record en la organización de este tipo de grupo médico solidario”, precisó.

Ellos desconocen su lugar de destino específico en Chile pues será decidido por las autoridades de ese país una vez arriben allí, dijo a la AIN , Elis Alberto González Polanco, director de la Unidad Central de Colaboración Médica cubana.

Un total de 11 médicos de varias especialidades, 6 enfermeros e igual número de técnicos integran este colectivo que lleva consigo su avituallamiento como tiendas de  campaña, instrumental, equipos, medicamentos y su propia comida, todo lo cual viajará en dos aeronaves cubanas.

Presente en la despedida de la brigada cubana se encontraba Gabriel Germán, embajador de Chile en Cuba.

Miguel Maury Guerrero

La Habana

Zapata Tamayo y manipulación mediática contra Cuba

El deceso en la Ciudad de La Habana, el pasado 23 de febrero, del recluso Orlando Zapata Tamayo como consecuencia de un ayuno voluntario, es utilizado en una campaña de difamación contra Cuba. El siguiente material pone al descubierto la verdad. 

Ver también:

¿Para quién la muerte es útil?

Ya lo había anunciado el escritor cubano Enrique Ubieta en su excelente artículo Zapata: ¿un muerto útil?, cuando sentenció: “Como buitres estaban los medios –los mercenarios del patio y la derecha internacional–, merodeando en torno al moribundo. Su deceso es un festín. Asquea el espectáculo”.