Yoani Sánchez, Negroponte y Montaner ¿Proyecto Blog? (III)

Montaner apoyó también desde sus inicios el Proyecto Varela

Pareciera que con una agenda tan cargada al llegar a inicios de los ´70 a la España franquista, el agente CIA Carlos Alberto Montaner iba a tener tiempo solo para dedicarse en cuerpo y alma, y de por vida, al terrorismo más desembozado.

Su abultada hoja de servicios de aquellos años da cuenta, en julio de 1973, de la ayuda que brindara al connotado terrorista  Juan Felipe de la Cruz para entrar a ese país europeo con miras a atravesar subrepticiamente la frontera con Francia y allí, reeditar en la sede cubana en París, el atentado que había costado la vida el año anterior al diplomático cubano Sergio Pérez Castillo. Lo que sí sería dificultoso hallar en el expediente de Montaner es la “inexplicable” muerte del terrorista De la Cruz: el artefacto explosivo que el propio Montaner le había alistado, le estalló arriba mientras se encontraba en un suburbio parisino.  Claro, matón que mata a matón…ya se sabe

Documentos recientemente  desclasificados confirman que los tentáculos terroristas de Montaner son profundos e involucran a Posada Carriles y los servicios de inteligencia norteamericanos y españoles.

Según se conoce, la justicia española recibirá en los próximos días evidencias de que Montaner conocía que el jesuita Ignacio Ellacuría, rector de la Universidad Central Centroamericana, sería asesinado por un escuadrón de la muerte del ejército salvadoreño. La conspiración involucra al Departamento de Estado de los Estados Unidos, la CIA y los antiguos servicios de inteligencia españoles -la desaparecida CESID. Lo que parecía una misión “suave” para el “intelectual”, comenzaba a revelar otros matices.

Yoani Sánchez y la familia Montaner

Testigos que prefieren mantener el anonimato aseguran que cierto  día de  finales de 2003  en España se vio al ex oficial de la escuela de marines y agente CIA, ya con su enchapado de “intelectual” madrileño, reunirse con Yoani Sánchez. Fue un encuentro “familiar”, cuyo secreto pudo poner en peligro, quizás sin saberlo, Gina, la hija de Montaner, al comentar en un artículo que cuando la bloguera habla le tiembla una sombra de vello en el labio superior.

Pero la operación estaba bien pensada, organizada detalle a detalle, y para ello el grupo Prisa sería la rampa de lanzamiento. Por aquellos días españoles la acompañaba Reinaldo Escobar, su esposo. De sus andanzas por Madrid no hablaré en esta serie, y tampoco de oscuras historias de un aparente color rosa con camuflaje alemán y envolturas de euros.

Lo propuesto por Montaner era un ventajoso arreglo: regresar a Cuba, donde podría vivir holgadamente, a cambio de abrir espacios contrarrevolucionarios que sirvieran de supuesta cabeza de playa contra Cuba, utilizando para ello  un par de publicaciones digitales.

Lo aprendido de manera gratuita y bien impartido durante su carrera de Filología, cursada en la Universidad de La Habana, así como su vocación conocida por la escritura, servirían de herramientas, pero sobre todo el entrenamiento en aspectos de  informática, refinados en Suiza y España.

Le avalaba además, compartir tal responsabilidad con su esposo, un mediocre redactor, Reinaldo Escobar, quien, con el mismo entusiasmo con que había alabado sin mesura en Juventud Rebelde -periódico del que era empleado-, los logros del quehacer revolucionario, había dado el salto sin pértiga de todo mercenario y exhibía por entonces, meneando la cola ante embajadas europeas, su cartelito de periodista disidente. 

Yoani Sánchez  no se lo pensó demasiado. Con prisa, aceptó el trato y comenzó a  trabajar. Primero en Desdecuba.com, y  unos años después con Generación Y, entonces una bitácora  más de las cerca de 900 que en el mundo se proponían por aquel tiempo abordar el tema Cuba.

Del  irrelevante nacimiento  olían mal las posibilidades tecnológicas que le acompañaban: 60 veces el ancho de banda de Cuba completa para todos sus usuarios de Internet, traducción a 18 idiomas, y un hosting –el mismo de Desdecuba.com- radicado en Alemania –ahora seguro se entiende mejor el por qué del disfraz germano, peluca incluida-. Josef Biechele, de quien la bloguera seguro puede aportar bastantes detalles, ha corrido con la subvención de ese portal, alojado en un servidor de la empresa Cronon AG Regensburg, una sucursal de la compañía alemana Strato.

Aunque pasaba inadvertido en sus comienzos, para un internauta avezado no podían ser datos irrelevantes las enormes facilidades tecnológicas en que se apoyaba el mencionado sitio: un servidor con conexiones externas de 2 x 20 Gbit / s, entre otras posibilidades que sólo clientes  exclusivos pueden disponer de esos “beneficios”

Y cuando totalmente se despinta el “heroico y en solitario” trabajo de la “desvalida” Sánchez es al conocer que el registro de dominio de su blog fue hecho a través de GoDaddy, precisamente, casualmente, la compañía donde suelen registrarse los sitios que el Pentágono utiliza para la ciberguerra.

Prisa, el emporio mediático que mueve todos estos hilos desde el retablo anclado en Washington, lo tenía todo bien pensado. Al punto, que hasta la foto que identificó a la autora del blog en la revista Time, implicó un minucioso laboreo de marketing y publicidad. Fue una fotógrafa  de ese medio la encargada de organizar varias sesiones  para, maquillaje y luces mediante, crear esa imagen pálida y sufrida que pretendió erigirse en el nuevo rostro de la contrarrevolución cubana. (continuará)

Ver:

Yoani Sánchez, Negroponte y Montaner: ¿Proyecto Blog? (I)

Yoani Sánchez, Negroponte y Montaner ¿Proyecto Blog? (II)