Yoani Sánchez violó derechos de menores cubanos

Perfomance que pudiera estrenar Yoani Sanchéz en su próxima presentación

Performance que pudiera estrenar Yoani Sánchez en su próxima presentación

 Remake de Yoani Sánchez en temporada alta

Supe del acontecimiento, casi el mismo día que los blogs de periodistas cubanos lo dieron a conocer: Yoani Sánchez había reunido a un grupo de niños y adolescentes cubanos en un templo bautista  de Taguayabón para impartirles una ejemplar clase de proselitismo político  en contra de la Revolución cubana. 

Se les había citado, según testimonios de los propios niños y sus familias, para una supuesta conferencia sobre Internet, y allí los esperaba la otra Y junto a su esposo para hablarles de supuestos derechos, libertades, y para darles a conocer el “famoso” performance de Tania Bruguera durante la última Bienal de La Habana (sí, ese mismo, donde aparecía un remedo del podio donde habla Fidel y, parodiando su discurso del 8 de enero de 1959, dos muchachos vestidos de verdeolivo colocaban palomas sobre los hombros de aquellos que usaban  los micrófonos, entre ellos, claro está, la propia Yoani). 

He esperado pacientemente sin pronunciarme, aunque la indignación me escocía, para ver cuál era el desenlace de aquel lamentable suceso porque ella, quien se considera adalid de todas las libertades y se ha hartado de hacer pronunciamientos  sobre derechos, había violado, flagrante y miserablemente, los derechos de esos menores, desde los comprendidos en la Convención de los Derechos del Niño, hasta los que refrenda el Código de la Niñez y la Juventud cubano. Por no hablar ya de lo que refiere el Código Penal en su capítulo II, sección quinta, sobre propaganda enemiga, o en la sección segunda del capítulo III acerca de los  Delitos contra el normal desarrollo de la infancia y la juventud. 

Parece que no ocurrirá absolutamente nada. La angustia y el susto de ese grupo de niños y sus familias se irá desdibujando, y ella seguirá impune. Sé que una gran maquinaria la protege del otro lado del golfo, y que el escándalo no se haría esperar en caso de proceder legalmente contra ella. Pero, ¿eso podría tener más importancia que el impacto vivido por los muchachos y sus familiares?, ¿tendría más importancia que el precedente de impunidad que puede sentar? 

A tenor con lo acontecido, en cualquier momento me entero de que alguien reunió a un grupo de adolescentes en el parque, o vaya usted a saber en qué espacio, para impartirles una conferencia sobre botánica, y campantemente les ofreció una graficada charla sobre las “bondades” de la marihuana. Vaya, solo para ampliarles su cultura sobre la cannabis sativa. 

Yohandry Fontana 

La Habana