El paradero de Yohandry

Atardecer en La Habana

Atardecer en La Habana

Una demora en la actualización fue suficiente para que al correo público de este blog llegaran decenas de mensajes de preocupación: desde España, Ana; en Miami, Rachel; en Chile, Cándido; desde Alemania, la amiga de siempre; y Paco, ese incansable español luchador por Cuba, envió  una larga carta que agradezco infinitamente.

De los cubanos de la Isla que visitan el blog El Ángel Negro, Candelita, Garganta Patria, USB, Ares, Santiago 50 y Capuchino Blanco también enviaron mensajes de preocupación.

A todos, gracias.

También los formateados hicieron notar su preocupación y algunos pronosticaron la muerte del blog, como Thom, una mezcla rara de cubano con padre “extranjero” que alega vivir en Cuba pero la ataca y escribió un poema de despedida.

Los seres humanos en revolución son de carne y hueso y también tienen en su andar personal los escollos que impone la vida agitada, máxime si la familia, esa que  proclamamos como la célula básica de la sociedad, sufre determinadas rupturas e imprevistos, giros en ocasiones que son como tirones que sacan al cuerpo del carril de la savia.

En ocasiones,  las demoras son también los lógicos problemas de conectividad que hoy presenta el país, bloqueado e impedido de conectarse a la fibra óptica internacional que nos rodea. A pesar de ello las universidades, centros científicos, politécnicos, los  Joven Club de Computación, hoteles, periodistas e importantes personalidades acceden a la red, sin contar los servicios que ofrece Correos de Cuba.

Cuba y Venezuela trabajan en un proyecto conjunto que dará total independencia de conectividad a la Isla, y más temprano que tarde Internet será, como he pronosticado, no sólo un medio de comunicación y búsqueda de información, sino una plataforma de expresión de la sociedad civil cubana.

Actualizo este pequeño espacio desde distintos centros de la salud en Cuba, vía MODEM, y desde casa la vieja máquina  se siente el paso del tiempo y la incompatibilidad de las piezas, pequeños aditamentos inexistentes en los comercios cubanos, hacen difícil los arreglos imprevistos.

Unas merecidas vacaciones serán  también bienvenidas después de más de 9 meses de actualizaciones constantes. Les avisaré unos días antes, para que los formateados no festejen el fin del blog,  y los cubanos en revolución conozcan el paradero Yohandry.

Yohadry Fontana