La SIP y Yoani, una mezcla oscura contra Cuba

Dice un viejo refrán popular “dime con quién andas y te diré quién eres”, lo cual es factible de aplicar a la bloguera cubana Yoanis Sánchez, quien vuelve a ocupar titulares en el diario español El País a propósito de la 64 Asamblea General de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), que por estos días sesiona en un lujoso hotel de la capital ibérica.

La autora de Generación Y envió a la conferencia un video donde una vez más desvirtúa la realidad informativa de Cuba y se forma con los detractores de la Revolución.

Galardonada con el premio Ortega y Gasset de Periodismo, en una operación financiada y manipulada por el agente de la CIA y prófugo de la justicia cubana, Carlos Alberto Montaner, la filóloga llegó a la reunión de la prensa derechista mediante un video, donde una vez más arremete contra Cuba.

Según El País, Yoani Sánchez “transmitió su mensaje a través de la red, el instrumento con el que ha conseguido en los últimos años burlar la censura cubana”, para después insertar algunas de las falacias con que infecta la red de redes.

En la cinta la bloguera asegura que “Internet es muy corrosivo para el monopolio informativo que tiene el Gobierno cubano”, mientras más adelante asegura que a través de Internet “hemos conocido cosas ocurridas en estos 50 años al lado nuestro de las que no nos habíamos enterado (…), hemos recuperado pasajes de la Historia que habían estado velados por la prensa oficialista”.

Larga es la lista de ataques contra la verdad que vive el pueblo cubano protagonizada por Yoanis Sánchez, la cual se ha convertido en “la niña mimada” de la prensa reaccionaria, la que no le ahorra elogios, mientras la promueve como la revelación del “nuevo periodismo” cubano.

La reunión de la SIP en Madrid no podía hacer menos en ese esfuerzo de marketing de su “pluma estrella en La Habana”, guiño que le llegó a través de Jean-Francois Fogel, consejero internacional del diario francés “Le Monde” y moderador del seminario en el que se incluyó la intervención de Yoanis Sánchez. En una mentira deliberada, este aseguró que Generación Y recibe “entre 8 y 10 millones de visitas por semana”, estadísticas que muchos contadores que registran el tráfico de la red desmienten de manera apabullante.

A modo de despedida, la nueva voz de la contrarrevolución cubana, aseguró ante los delegados de la SIP que el gobierno de la isla “ha creado unas brigadas de respuesta cibernética”, que se dedican a “boicotear sistemáticamente y a difamar” a personas como ella.

AMISTADES PELIGROSAS

Por mucho que traten de ocultarlo, la existencia de Generación Y se inserta en la estrategia de ataque a la Revolución cubana promovida por los círculos más retrógrados de Occidente. Con ese fin fue galardonada con el premio Ortega y Gasset de Periodismo, que financia el Grupo Prisa y que es respaldado con un jugoso cheque, el cual se asegura por algunos blogueros es objeto de litigio entre la bloguera habanera y un cubano radicado en España, que recogió por ella el galardón.

Varias denuncias publicadas en la Internet vinculan a Yoanis Sánchez con el contrarrevolucionario y agente de la CIA, Carlos Alberto Montaner, quien por órdenes de esa  desprestigiada agencia realiza acciones subversivas contra Cuba en España, mientras en una posición de supuesto intelectual, orquesta campañas y mentiras en la prensa contra la Patria de José Martí.

En su tortuoso camino, semanas atrás, el sitio de Yoanis Sánchez se hizo eco de la campaña de descrédito contra La Habana, cuando autoridades policiales actuaron contra un rockero de una banda musical, denunciada por los vecinos por sus alteraciones al orden público y comportamientos anómalos, caso alrededor del cual se trato de montar una historia de “derechos humanos y libertades públicas” y que resultó frustrada cuando el músico solo fue penalizado con una multa.

No sólo Yoani Sánchez escribió sobre ese asunto, sino que se presentó a la sala del juicio acompañada de Elizardo Sánchez, conocido cabecilla contrarrevolucionario y mercenario al servicio de los Estados Unidos.

Ahora el nombre de Yoani Sánchez aparece junto a la SIP, organización critica de los procesos revolucionarios de América Latina, mientras calla las violaciones a la práctica periodística en Estados Unidos, donde la ley mordaza asume las más variadas formas.

Fundada a la medida en interés de los Estados Unidos, la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) es una organización que reúne a los grandes dueños de periódicos de ese país y de América Latina.

Según el periodista chileno Ernesto Carmona, la SIP es el instrumento de control y manipulación aplicado por el imperio en el campo de la prensa. En este sentido el investigador señala que “los diarios estadounidenses que manejan a la SIP, con la aquiescencia de los dueños de periódicos latinoamericanos, no son más que otra expresión ideológica del poder imperial y de la fuerza totalitaria del dinero. Nadie elige a este poder virtual que cada día se esmera en torcer la realidad, decidiendo qué es o no es «noticia» y tergiversando los acontecimientos inconvenientes para el imperio y las clases dominantes de los países sometidos.

Los amos de la prensa tienen también la prerrogativa de establecer cuáles hechos deben ocultarse al conocimiento de los lectores, para manipular mejor las opiniones políticas de los ciudadanos, y sin olvidarse de entregar cotidianamente una orientación de coyuntura a las clases políticas y propietarias que detentan todos los poderes reales en la región, desde el poder político y militar del Estado hasta el económico.

Y no es casual que en las páginas editoriales y des-informativas de los grandes rotativos estadounidenses y latinoamericanos aparezcan como malvados los gobiernos de los países cuyos pueblos decidieron desobedecer al imperio, en una rebeldía que presenta diversos matices, que van desde la insumisión de Cuba y Venezuela, al desacato de Bolivia, Nicaragua y Ecuador, más la trasgresión de Argentina, Brasil, Panamá y de otros países con sus propios matices.

Con estas credenciales la SIP, que por estos días revisa y alista sus métodos de control y subversión de la prensa, acogió el mensaje llegado de Generación Y, lo que nos remite de nuevo al refranero con aquello que sentencia la sabia popular “de tal palo, tal astilla”.

Texto de Esteban Martínez,  para Verdades en Cuba, con la colaboración de Yohandry Fontana.  (continuación del debate aquí)

Ver:

El nuevo rostro de la contrarrevolución en Cuba

Verdades de Cuba (continuación del debate aquí)

Fidel Castro: Somos y debemos ser socialistas

Los grupos electrógenos garantizaron servicios esenciales en Cuba

Los grupos electrógenos garantizaron servicios esenciales en Cuba

El pasado 2 de octubre hablamos del precio internacional de los combustibles que estamos consumiendo.  Tengo la impresión de que por su magnitud llamó la atención a muchos dirigentes y cuadros.

Se habla en general de los porcentajes de la población que tienen acceso a la electricidad u otros servicios de la vida moderna.  Este puede variar desde el 40 por ciento o menos hasta el 60 por ciento o un poco más;  dependerá del acceso a recursos hidroeléctricos u otros factores. 

Antes del 1º de enero de 1959, casi la mitad de la población de Cuba carecía de electricidad.  En la actualidad, con una población alrededor de dos veces mayor y amplio acceso a esa energía, su consumo se ha multiplicado varias veces. 

En nuestro país, como en gran parte del mundo -excepto las naciones superricas-, esa electricidad llega por aire con empleo de torres, postes eléctricos, transformadores y otros medios, muchos de los cuales han sido derribados por los fuertes vientos de los huracanes Ike y Gustav a lo largo y ancho de la Isla.

Un artículo de Granma, suscrito por María Julia Mayoral, señala a grandes rasgos los destrozos en la red eléctrica causados por ambos fenómenos; pero, además, añade que durante el cruce de los huracanes los grupos electrógenos aseguraron la electricidad a “966 panaderías, 207 centros de elaboración de alimentos, 372 emisoras de radio, 193 hospitales, 496 policlínicos, 635 estaciones de bombeo de agua, 138 hogares de ancianos, entre otros centros fundamentales.”

“Ese aseguramiento significa… que en muy breve tiempo se tuvieron que desmontar cientos de equipos de emergencia ubicados en entidades productivas y de servicios, a fin de instalarlos de manera emergente en sitios sin conexiones con el SEN.  Esto fue posible gracias a la acción coordinada de brigadas de montaje de varios organismos, empresas transportistas y el apoyo de las autoridades locales.  Los medios trasladados provisionalmente volverán a sus centros de origen cuando la situación quede normalizada.”

Las palabras, que transcribo de forma textual, demuestran el desvelo con que los cuadros del Partido y del Gobierno, nacionales y locales, se han dedicado a buscar soluciones.

El artículo de María Julia se titula «Millonarios Gastos para dar Luz a la Población».

Considero oportuno recordar que los grupos electrógenos fueron instalados para los siguientes objetivos: 

  • Garantizar servicios vitales como la salud o la conservación de alimentos en cualquier circunstancia;
  • – Producciones alimenticias industriales como pan, leche y otras similares.
  • – Asegurar fundiciones de acero, que no pueden interrumpirse porque causarían graves daños a la industria.
  • – Servicios de la defensa e informaciones públicas que no pueden faltar en ningún momento. Baste señalar los propios centros de Meteorología y sus radares, que siguen la trayectoria de los huracanes.
  • – Generación progresiva de electricidad con mínimo de consumo, mucho más eficiente que las termoeléctricas disponibles.

Señalados estos puntos, es necesario recordar que los grupos electrógenos van, desde pequeños motores con potencia para producir 40 o menos kiloWatts/hora, hasta equipos de más de 1,000.  A veces hay que sumar varios de estos motores, por ejemplo, en un centro hospitalario con avanzado equipamiento tecnológico y un sistema de climatización indispensable, que suelen ser grandes consumidores de energía

Tales motores funcionan con diésel y su eficiencia crece en la medida que aumenta su capacidad de generar electricidad hasta un punto determinado.  Requieren grasas adecuadas, reservas de piezas, mantenimiento, etcétera.

Un número creciente de grupos electrógenos están constituidos por motores que son de producción continua y que consumen otro combustible.

Lo ideal es que cada centro de producción o servicios señalado reciba electricidad del Sistema Electroenergético Nacional (SEN), con máquinas de más eficiencia que trabajan con fuel oil, de mucho menor costo que el diésel, obtenido de la refinación del petróleo, combustible de creciente uso en el transporte de carga y pasajeros, tractores y otros equipos agrícolas.

Cuando por cualquier causa los grupos electrógenos que trabajan con diésel se convierten en generadores de electricidad para las viviendas y son sometidos a un régimen de trabajo durante 20 horas o más, las consecuencias son negativas.  Su destino principal son las emergencias y, en el desarrollo actual de Cuba, un número reducido de horas/pico.

Dentro de los generadores que consumen hidrocarburos, nada puede compararse con los grupos electrógenos que trabajan con fuel oil aunque la inversión sea más costosa. Por su peso y complejidad, no pueden trasladarse de un lugar a otro en cualquier momento. En ese sentido, únicamente los superan las plantas de ciclo combinado a partir de gas, al que se le extraen previamente el azufre y otros elementos contaminantes.

Es conveniente recordar la necesidad de que ningún cuadro olvide que no se debe perder un minuto en reintegrar todos los motores que consumen diésel a sus funciones en municipios y provincias vecinas tan pronto cese la emergencia.  Tenemos serios déficit de ese combustible, se gasta demasiado en el país y ha sido imprescindible reducir las asignaciones demandadas.

La producción y distribución de alimentos y materiales de construcción, reitero, tienen prioridad absoluta en estos momentos.  No somos un país capitalista desarrollado en crisis, cuyos líderes enloquecen hoy buscando soluciones entre la depresión, la inflación, la falta de mercados y el desempleo;  somos y debemos ser socialistas.

Fidel Castro Ruz

Octubre 4 de 2008

7 y 35 p.m.