
Honduras vive una pesadilla que los latinoamericanos creíamos superada. Las imágenes de atropellos a la institucionalidad y a la dignidad humana vistas durante estos días parecen sacadas de los luctuosos e impunes momentos que vivió el continente durante las fascistas dictaduras militares alimentadas desde el norte.
Pero, ¿qué sucede hoy en ese pequeño país? ¿Cómo ha sido posible que en un contexto tan singular y promisorio en el Continente suceda un hecho retrógrado y retardador?
Honduras es uno de los países más pobres de nuestro continente y de Centroamérica. Históricamente ha sido considerado un bastión militar y político de EE.UU. en la región, sobre todo desde la guerra sucia contra la Nicaragua sandinista, cuando las relaciones de la clase militar y económica hondureña estrecharon sus vínculos ideológicos, políticos y económicos con Washington.
Desde 1963 hasta 1982 Honduras fue gobernada por los militares por medio de tres dictaduras. En 1982 después de la implementación de una nueva constitución se eligió, con el favor de los militares, un gobierno civil. Sin embargo, la influencia del sector castrense en la vida política no disminuyó, solo que durante la década del 90 y hasta la actualidad este influjo se enmascaró en el curso aparentemente democrático que llevaba el país.
En la región han sido los militares hondureños los que de forma más asidua han participado en cursos de entrenamiento e instrucción preparados por las fuerzas armadas estadounidenses en la Escuela de las Américas. El general golpista fue alumno de esa triste institución y no hay dudas de que fue buen estudiante.
Los escuadrones de la muerte, hijos también de los planes de estudio de la academia yanqui, se enseñorearon en el país centroamericano en décadas pasadas y hoy varios de sus representantes están en el bando golpista.
El grado de relación de las clases dominantes hondureñas con la élite político-económica y militar estadounidense se expresó también cuando Honduras, después de El Salvador, ratificó el Tratado del Libre Comercio de América Central y al igual que este país envió un contingente militar a Iraq como parte de las fuerzas invasoras lideradas por EE.UU.
Fueron precisamente esas clases dominantes, respaldadas por la cúpula militar, las que sin miramientos, perpetraron el golpe de estado el pasado 28 de junio contra un gobierno que decidió trabajar para el pueblo.
En un contexto continental tan adverso para las fuerzas reaccionarias, donde los procesos revolucionarios y progresistas se fortalecen; los mecanismos de integración latinoamericanos se encausan hacia nuevas etapas, entre ellos la ALBA; y la hegemonía yanqui sobre la región sufre fisuras evidentes, el golpe de estado rompe con cualquier lógica. Sin embargo, se advierte la existencia de una fuente inspiradora que sirve de sostén a los fascistas hondureños.
Los militares y la oligarquía, con la bendición de las autoridades católicas locales, no tuvieron reparos y, a solo cinco meses de las elecciones generales, perpetraron el secuestro y expulsión del presidente y su canciller, violaron la inmunidad diplomática de los embajadores de Cuba, Nicaragua y Venezuela, destituyeron al gobierno legítimo, sustituyeron a alcaldes seguidores de Miguel Zelaya, incomunicaron al pueblo para evitar las lógicas y esperadas reacciones, violaron la libertad de expresión, coaccionaron a la prensa internacional radicada en Tegucigalpa, encarcelaron a líderes sociales, políticos y sindicales, y reprimieron al pueblo, lo que prueba el relativo control de la situación que tienen, suficiente para mantener el aliento durante un tiempo.
Amplio fue el rechazo que despertó la asonada militar, quizás inesperado por los golpistas: La ONU, el Grupo de Río, la ALBA, UNASUR, el SICA, el CARICOM, la Unión Europea, Presidentes, Parlamentos y personalidades mostraron su desacuerdo con el golpe. Incluso, la OEA, en las nuevas circunstancias y después de sobrevivir a San Pedro Sula, no podía hacer otra cosa que rechazar con energía la acción si quería seguir respirando.
Entonces, ¿cómo es posible que la oligarquía y los militares hondureños se puedan mantener?
La Casa Blanca y la Secretaria de Estado de EE.UU. reconocieron a Zelaya como único presidente de Honduras y llamaron insistentemente a las partes “al diálogo”. Sin embargo, no han anunciado medidas concretas que indiquen su total y firme desaprobación y el fin de la colaboración militar.
Al contrario, Hillary mostró su preocupación por “las órdenes de miembros independientes de la justicia que deberían ser cumplidas” lo que equivale a una clara justificación y a un decisivo apoyo a las medidas judiciales “independientes” que los militares están usando como fuentes de derecho para su crimen de lesa patria.
En plena concordancia, Roberto Micheletti, autoproclamado presidente interino, afirmó que el golpe de estado “es un acto democrático porque nuestro ejército solo ha cumplido lo que ordenó la Corte de Justicia, la fiscalía y los jueces”.
La misma línea fue seguida por The Wall Street Journal cuando subrayó que “el ejército no depuso al presidente Manuel Zelaya por sí solo, sino siguiendo una orden del Tribunal Supremo” y justificó el golpe al afirmar que era “extraño pero democrático” pues todas las autoridades legales “estaban intactas” y destacó que el zarpazo tiene como fin aliviar los temores de los hondureños que están “comprensiblemente asustados de que, apoyados por el dinero y los agentes de Chávez, se alcance una subversión antidemocrática en el país”. Los mismos argumentos fueron expuestos por The Washington Post y otros importantes medios.
Llama la atención el nivel de coincidencia entre el gobierno de EE.UU., sus principales medios de prensa y las palabras del jefe de los golpistas. Sin lugar a dudas los actores buscan legitimidad para el golpe.
De esta manera, con la posición de fuerza que mantienen los golpistas, apoyados tras bambalinas por EE.UU., y con la paulatina ambigüedad que se acrecienta en la información emitida por los medios de comunicación internacionales, la oligarquía hondureña presiona para un diálogo e intenta dilatar la situación hasta llegar a las elecciones generales, planificadas para el 29 de noviembre, las cuales no dudarían en adelantarlas como ya han asegurado. De realizarse, el resultado sería una falsa maniobra electorera en la que saldría nombrado un digno representante de los grupos oligarcas en uno de los países de la ALBA., si antes no lo impide el pueblo.
Se hace evidente el juego de varias cartas por debajo de la mesa geoestratégica regional entre fuerzas reaccionarias que pretenden frenar los cambios políticos en el continente.
El tibio apoyo público de EE.UU. a Zelaya parece ser una sutil cortina de humo que le permite a Washington continuar como actor en la sombra y espectador en la luz, golpear los procesos integracionistas de la región, impedir el desarrollo de los movimientos sociales progresistas, al tiempo que conserva la credibilidad de Obama en la zona y mantiene a flote la OEA.
Los golpes en Bolivia y Venezuela no resultaron. Honduras, miembro también del la ALBA, fue la víctima esta vez. El zarpazo retrasa el avance pero no el impulso de los pueblos de esta Alianza y del resto de Latinoamérica en busca de la integración, conscientes de la máxima martiana de que “mientras haya en América una nación esclava, la libertad de todas las demás corre peligro”.
Omar Rafael García Lazo
La Habana
Foto: Internet
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Richard Zablah, un hondureño
A la comunidad internacional:
Le pedimos y le exigimos una investigación exhaustiva y responsable de todos los eventos que precedieron a la destitución de Manuel Zelaya antes de emitir un juicio y antes de dar una opinión.
La inmensa mayoría de este país está contenta y satisfecha con el curso de los acontecimientos, no por el hecho de querer apañar una decisión turbulenta que quizá presenta lagunas legales, sino, porque a pesar de todo entendimos que nadie vendrá de afuera a defendernos de las humillaciones y los sufrimientos que soberanamente hemos estado padeciendo.
En las últimas décadas Honduras ha demostrado un interés sincero por el establecimiento y la adopción de las normativas democráticas, pero esto no quiere decir que hemos perdido la noción de lo que es un abuso, una humillación y una arbitrariedad. La libre auto determinación de los pueblos no sólo se refiere al respeto de los marcos legales que rigen la conducta pública, también se refiere a la capacidad y al derecho que los pueblos tienen de tomar medidas sabias cuando las circunstancias que nos abaten rebasan los dogmas legales. Seguir leyendo →
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Y Ana? Ahora es María?
Si, es el mejor blog, de todos los temas en la Red!
El siguiente párrafo es muy importante:
“El tibio apoyo público de EE.UU. a Zelaya parece ser una sutil cortina de humo que le permite a Washington continuar como actor en la sombra y espectador en la luz, golpear los procesos integracionistas de la región, impedir el desarrollo de los movimientos sociales progresistas, al tiempo que conserva la credibilidad de Obama en la zona y mantiene a flote la OEA”
Por eso el ejército de Honduras debe ir a los Tribunales, y hacer un cambio profundo alli. Y el pueblo pa´la calle, huelga general y se jodió todo allí…que trabajen en las fábricas, y en los servicios los militares y los del Congreso.
elcua:
Esa es la “Masacre de Los Horcones “, en la que fue protagonista el padre de Zelaya. Un comentarista hondureño puso el relato in extenso aquí.
El 25 de junio de 1975 en la hacienda de Manuel Zelaya, padre del actual residente de Honduras fueron asesinadas 14 personas que se dirigían a Tegucigalpa a participar en la “Marcha del Hambre”, demandando adjudicación de tierras.
Entre las víctimas cuentan sacerdotes, campesinos y mujeres, que, tras ser ultimados sus cuerpos fueron lanzados a un pozo de malacate que estaba ubicado en una hacienda Los Horcones.
En la masacre hubo participación de los terratenientes olanchanos, incluido el padre del presidente hondureño y los militares que en ese tiempo controlaban el gobierno al mando del general Juan Alberto Melgar.
Los mártires de Santa Clara y Los Horcones son los sacerdotes Casimiro Cypher e Iván Betancourt; Máximo Aguilera, Lincoln Coleman, Bernardo Rivera, Francisco Colindres, Fausto Cruz, Roque Ramón Andrade, Arnulfo Gómez, Ruth A. Mayorquin, María Elena Bolívar, Alejandro Figueroa, Juan Benito Montoya y Oscar Ovidio Ortiz.
En la Hacienda los torturaron para luego matarlos. Por órdenes del teniente Benjamín Plata quien dirigía el operativo también asesinaron a los testigos que habían observado el hecho.
Los cuerpos de las víctimas fueron lanzados a un pozo malacate, mismo que fue dinamitado con el fin de que no quedara rastro de la acción militar.
Estos siempre han sido unos burgueses y malandrines. Es sorprendente como los ‘humanistas’ de izquierda prefieren ‘olvidar’ este pasado tan oscuro
EL SICARIO DE ROBERTO MICHELETTI: HISTORIA DEL TORTURADOR JOYA AMÉNDOLA ( TAMBIÉN CONOCIDO COMO BILL JOYA)
El sicario de Roberto Micheletti: historia del torturador Joya Améndola, brazo derecho del Presidente “de facto”.
Gennaro Carotenuto / Giornalismo Partecipativo
A quienes vivieron la guerra sucia de los años 80 en Centroamérica se les helará la sangre al conocer la noticia de que el “ministro consejero” del Presidente de hecho hondureño se llama Billy Joya Améndola.
Recorrer el currículum de Joya Améndola es indispensable para entender la cultura política de la junta golpista presidida por el simpático Roberto Micheletti.
En los años 80 Billy Joya Améndola era uno de los dirigentes principales del Batallón de Inteligencia 3-36, encargado del secuestro y desaparición de opositores políticos, y fundador de los escuadrones de la muerte “Lince” y “Cobra”. Cubriendo esta función se convirtió en uno de los principales ejecutores de secuestros, torturas y asesinatos en Honduras, y se le acusó con certeza de al menos once ejecuciones bajo el pseudónimo de “Doctor Arranzola”. Además, se le acusó del secuestro y tortura de seis estudiantes, cuatro de los cuales siguen aún desaparecidos. El secuestro tuvo lugar el 27 de abril de 1982 en la casa del ayudante del Fiscal General de la República, Rafael Rivera, violando la inmunidad del número dos de la justicia del país, usando métodos de la dictadura argentina.
De hecho, si bien no hay pruebas de que Joya Améndola recibiera instrucción en los Estados Unidos, sí las hay de que trabajó en Argentina a las órdenes de uno de los principales represores, Guillermo Suárez Mason, conocido entre otras cosas por ser el principal organizador del secuestro de niños durante la última dictadura. Además obtuvo una beca del ejército hondureño para estudiar en el Chile de Augusto Pinochet.
Posteriormente, desde 1984 hasta 1991 sirvió como enlace entre el ejército hondureño, los represores argentinos y los estadounidenses durante la guerra sucia.
El gobierno español solicitó la extradición de Joya Améndola varias veces desde 1985 a través de Interpol, sin embargo el sistema judicial hondureño (el mismo que ha presentado 18 denuncias contra Mel Zelaya) jamás cursó ninguna de ellas. Pese a ello, cuando un juez de Tegucigalpa lo acusó de secuestro y tortura en 1994 y se emitió una orden de captura contra él en 1995, fue precisamente en España donde se refugió y se quedó como solicitantes de asilo hasta que en 1998 lo expulsaron. En esos años trabajó como catequista en un colegio de Sevilla.
Hoy es el brazo derecho de Roberto Micheletti.
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Traducido para Rebelión por Gorka Larrabeiti
GENERAL ROMEO VÁZQUEZ LE CONFESÓ A ZELAYA QUE EL PLAN ERA ASESINARLO.
El presidente Zelaya junto al destituido jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, Romeo Vásquez.
De acuerdo con Zelaya, en declaraciones difundidas este martes en Tegucigalpa, el general Romeo Vásquez, implicado en el golpe de Estado, le confesó que la intención era eliminarlo, pero el militar decidió a última hora enviarlo a Costa Rica.
El mandatario constitucional de Honduras, Manuel Zelaya, reveló este lunes que el plan de los golpistas que asaltaron la casa presidencial el pasado 28 de junio, era asesinarlo en vez de llevarlo a Costa Rica como finalmente se hizo.
De acuerdo con Zelaya, en declaraciones difundidas este martes en Tegucigalpa, el general Romeo Vásquez, implicado en el golpe de Estado, le confesó que la intención era eliminarlo, pero el militar decidió a última hora enviarlo a Costa Rica.
“Este grupo que lo adversa quería que usted fuera eliminado”, dijo Zelaya parafraseando al general Vásquez.
Zelaya denunció que una “élite muy voraz, con mucho control en el Congreso Nacional” fue la encargada de ordenar su muerte y aseguró que esta cúpula es la misma que “maneja política y económica el país y se opone a cualquier cambio que afecte sus intereses”.
El presidente fue secuestrado en la madrugada del domingo y expulsado fuera de su nación por fuerzas militares, el mismo día en que se convocó a una encuesta nacional para que el pueblo decidiera si quería abrir una cuarta urna en las elecciones del 29 de noviembre sobre la apertura de una Asamblea Nacional Constituyente.
“La cúpula de las Fuerzas Armadas me ha traicionado. Han invadido mi casa, amenazaron con dispararme. Este es un secuestro brutal contra mi persona, sin ninguna justificación”, denunció Zelaya.
Asimismo, rechazó la represión en la que se envió envuelta la movilización de personas que se dirigió al aeropuerto de Tegucigalpa para recibirlo este domingo, en lo que fue un intento fallido del mandatario por retornar a su país, luego que la milicia atravesara camiones y vehículos en la pista donde se pretendía aterrizar.
Envió un mensaje de condolencias a los familiares de las víctimas de las acciones lanzada por los golpistas, que dejó dos muertos y seis heridos.
Zelaya está este martes en Washington para cumplir con la invitación que le hiciera la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton.
Fuente: Noticias Telesur
Integracion sí, pero a la democracia no al circo de Chávez. Menos mal que los pueblos empiezan a entender la farsa a que estos falsos iluminados, que no son más que una banda gángsteres, los quieren someter a como sea. Honduras marca un despertar en la gente que ve en el ejemplo de Cuba y Venezuela los resultados de una ideoligía fracasada y desprestigiada, que solo conduce a las naciones a la tiranía y al desastre. Claramente se ha visto el doble discurso y la inmoralidad de estos caudillitos de pacotilla que, con tal de erigirse en dueños de naciones, no vacilan en mancharse las manos de sangre inocente de los ilusos que de buena fe les siguen el cuento. muy buena actuación del ejército de Honduras en evitar una masacre que sería cogida de pretexto por estos vándalos para su propaganda demagógica, mientras el paracaidista gemía se moría de ganas que ametrallasen a sus partidarios para justificar el circo. ¡ les salió el tiro por la culata ! Con perdón sea dicho, pero ¡ SE JODIERON!
Viva la justicia!
no se preocupe yohandry, felicitaciones.
ladran, sancho…
El totí, el totí. otra vez el totí: ¿Es que es tan duro de entender que no todo el mundo tiene por qué caer en la trampa del puticlub de Chávez? ¡ Ni que ser robolucionario fuera obligatorio !
Este es el mejor blog del tema Honduras, y de Cuba.