Bachelet dialogó con delegación cubana

Salvador AllendeLa presidenta chilena, Michelle Bachelet, dialogó  con la delegación cubana que asistió a los actos por el centenario del natalicio de Salvador Allende, y que encabezada el historiador de La Habana, Eusebio Leal.

Durante un encuentro con familiares de Allende, autoridades y dirigentes políticos y culturales en el Palacio de La Moneda, la mandataria saludó a los cubanos, con quienes rememoró su visita a la Isla en 2002.

Leal dijo a Prensa Latina que Bachelet le comentó sus impresiones sobre la enorme obra de restauración en pleno desarrollo en esa ocasión en La Habana Vieja, a cargo de la Oficina del Historiador.

En La Habana, una foto de Salvador Allende fue develada en la sede de la Organización de Solidaridad con los Pueblos de Asia, África y América Latina (OSPAAAL),  con motivo del centenario del ex presidente chileno.

La ceremonia estuvo presidida por Alfonso Fraga, Secretario general de la OSPAAAL, y Jaime Tohá, embajador de Chile en Cuba, y estuvieron presentes además representantes de otras sedes diplomáticas y de la Casa Memorial Salvador Allende.

Fraga destacó el legado de Allende en materia de relaciones internacionales y sobre todo la solidaridad demostrada con las causas de los países del tercer mundo.

Poema de Benedetti:

“ALLENDE” (fragmento)

Para matar al hombre de la paz
para golpear su frente limpia de pesadillas
tuvieron que convertirse en pesadilla,
para vencer al hombre de la paz
tuvieron que afiliarse siempre a la muerte
matar y matar mas para seguir matando
y condenarse a la blindada soledad,
para matar al hombre que era un pueblo
tuvieron que quedarse sin el pueblo.

Fuentes: AIN y Granma

274 Responses to “Bachelet dialogó con delegación cubana”

  1. Tenemos que ponerlo completo, para recordarlo por siempre.

    Poema de Benedetti:
    “ALLENDE”

    Para matar al hombre de la paz
    para golpear su frente limpia de pesadillas
    tuvieron que convertirse en pesadilla,
    para vencer al hombre de la paz
    tuvieron que congregar todos los odios
    y además los aviones y los tanques,
    para batir al hombre de la paz
    tuvieron que bombardearlo hacerlo llama,
    porque el hombre de la paz era una fortaleza
    Para matar al hombre de la paz
    tuvieron que desatar la guerra turbia,
    para vencer al hombre de la paz
    y acallar su voz modesta y taladrante
    tuvieron que empujar el terror hasta el abismo
    y matar mas para seguir matando,
    para batir al hombre de la paz
    tuvieron que asesinarlo muchas veces
    porque el hombre de la paz era una fortaleza,
    Para matar al hombre de la paz
    tuvieron que imaginar que era una tropa,
    una armada, una hueste, una brigada,
    tuvieron que creer que era otro ejercito,
    pero el hombre de la paz era tan solo un pueblo
    y tenia en sus manos un fusil y un mandato
    y eran necesarios mas tanques mas rencores
    mas bombas mas aviones mas oprobios
    porque el hombre de la paz era una fortaleza
    Para matar al hombre de la paz
    para golpear su frente limpia de pesadillas
    tuvieron que convertirse en pesadilla,
    para vencer al hombre de la paz
    tuvieron que afiliarse siempre a la muerte
    matar y matar mas para seguir matando
    y condenarse a la blindada soledad,
    para matar al hombre que era un pueblo
    tuvieron que quedarse sin el pueblo.

    Mario Benedetti

  2. Biografía de “Dr. Salvador Allende”

    1908: El 26 de Junio nace en Valparaíso. Sus padres fueron el abogado y notario, militante del Partido Radical, Salvador Allende Castro y doña Laura Gossens Uribe.
    1920 - 1925: Instalados en Valparaíso, luego de recorrer Tacna (entonces chilena), Iquique, Santiago y Valdivia, ingresa al Liceo Eduardo de la Barra, donde realiza sus estudios con excelentes calificaciones. Destaca en la práctica de diferentes deportes. Por esos años conoce a Juan Demarchi, viejo anarquista italiano, que influye en su formación ideológica prestándole los primeros textos de marxismo.
    1925: Cumple como voluntario el Servicio Militar en el Regimiento Coraceros de Viña del Mar. En el transcurso del mismo pide su traslado al Regimiento Lanceros de Tacna. Egresa como oficial de reserva del ejército.
    1926: En Santiago, entra a la Universidad de Chile a estudiar Medicina.
    1927: Presidente del Centro de Alumnos de Medicina, ha organizado a un grupo de sus compañeros, que se reunen periódicamente para leer y discutir de marxismo.
    1929: Pide su incorporación a la Masonería, siguiendo una tradición familiar. Funda junto a sus compañeros de universidad el Grupo Avance.
    1930: Vicepresidente de la Federación de Estudiantes de Chile. Participa activamente en la lucha contra la dictadura de Carlos Ibañez.
    1931: Miembro del Consejo Universitario en representación de los estudiantes. Temporalmente expulsado de la Universidad, es pronto reincorporado por sus excelentes calificaciones y porque le faltan escasos meses para terminar sus estudios. En el mes de Julio es derrocado Ibañez.
    1932: Termina sus estudios y se traslada a Valparaíso, para estar cerca de su padre enfermo. Mientras redacta su memoria sobre Higiene Mental y Delincuencia, hace su práctica profesional.
    En Junio se proclama la República Socialista que encabeza Marmaduke Grove. Tras la fugaz experiencia socialista, el nuevo gobierno desata la persecusión contra los elementos progresistas. Allende es encarcelado. Mientras permanece en prisión, muere su padre. El joven médico jura sobre su tumba dedicar su vida a la lucha por la libertad de Chile.
    1933: Recibe su título de Médico, después de muchos intentos, obtiene un puesto de anatomo-patólogo.
    Participa el 19 de Abril en el nacimiento del Partido Socialista de Chile, junto a Eugenio Matte Hurtado, Marmaduke Grove, Eugenio González, Oscar Schnake y otros.
    Escribe en colaboración con José Vizcarra un libro sobre la Estructura de la Salubridad Nacional.
    1935: Dirigente de la Asociación Médica Chilena.
    Funda en Valparaíso el Boletin Médico de Chile.
    En Julio es detenido y relegado hasta Diciembre en el puerto de Caldera.
    1936: En Marzo participa en la creación del Frente Popular, y asume como presidente provincial en Valparaíso.
    Sus camaradas del P.S. lo eligen Subsecretario General.
    1938: El Frente Popular proclama la candidatura de Pedro Aguirre Cerda. Allende es el generalísimo de campaña en Valparaíso.
    1939: En la noche del terremoto de Chillan (25 de Enero) conoce casualmente en Santiago a la maestra de historia Hortencia Bussy Soto.
    En Septiembre renuncia al Congreso y asume la cartera de Salubridad del gobierno del Frente Popular.
    Escribe su libro “La realidad Médico Social de Chile”.
    1940: Organiza la Primera Exposición de la Vivienda, y la instala en plena Alameda Bernardo O’Higgins, frente al Club de la Unión.
    1941: Viaja a Perú invitado por el APRA.
    Participa en la reunión anual de la Asociación Médica Americana de los Estados Unidos.
    1942: Secretario General del Partido Socialista de Chile.
    1945: Senador por Valdivia, Llanquihue, Chiloe, Aysen y Magallanes.
    1947: Se divide el Partido Socialista. Allende se integra al Partido Socialista Popular.
    En el Senado vota contra la Ley de Defensa Permanente de la Democracia, conocida como “Ley Maldita”.
    1948: Visita a los recluidos por González Videla en el campo de concentración de Pisagua.
    1949: Presidente del Colegio Médico de Chile.
    1951: Al respaldar el P.S.P. la candidatura de Carlos Ibañez, Allende rompe con él y vuelve a las filas del Partido Socialista de Chile.
    Impulsa la creación del Frente del Pueblo, junto con el Partido Comunista.
    1952: El Frente del Pueblo lo presenta como candidato a Presidente, obtiene 52 000 votos.
    Presenta en el Senado, junto a Elías Lafferte, un proyecto de ley de nacionalización del cobre.
    1953: Senador por Tarapaca y Antofagasta.
    1954: Viaja a Francia, Italia, la Unión Soviética y la República Popular China.
    Vicepresidente del Senado.
    1957: El Partido Socialista Popular y el Partido Socialista de Chile se unifican, y constituyen junto con el Partido Comunista el Frente de Acción Popular.
    El FRAP proclama su candidatura presidencial.
    1958: Pierde la elección contra Jorge Alesandri.
    1959: Asiste a la toma del mando de Rómulo Betancourt, en Venezuela. Visita La Habana, para conocer el proceso revolucionario cubano. Sostiene largas conversaciones con el Che Guevara y Fidel Castro.
    1960: Respalda la dramática huelga de los mineros del carbón, que paralizan sus faenas durante mas de tres meses.
    Recorre todo el sur del pais, afectado por los terremotos de Mayo. Presenta varios proyectos de ley a favor de los damnificados.
    1961: Senador por Valparaíso y Aconcagua.
    Viaja a Punta del Este (Uruguay) y denuncia, junto al Che Guevara, el carácter propagandístico de la Alianza para el Progreso.
    1963: La Convención del FRAP lo designa nuevamente candidato a la Presidencia de la República.
    1964: Su postulación es derrotada por Eduardo Frei Montalba. Allende consigue, sin embargo, casi un millón de sufragios.
    1965: Realiza diversos viajes por Europa y América Latina.
    Designado como el mejor parlamentario por los redactores políticos.
    1966: Presidente del Senado.
    1967: Encabeza la delegación que asiste a la Conferencia Tricontinental de La Habana. Presidente de la Organización Latinoamericana de Solidaridad (OLAS).
    Visita la Unión Soviética por las celebraciones del quincuagésimo aniversario de la Revolución de Octubre.
    1968: Visita la República Democrática de Corea, la República Democrática de Vietnam (donde se entrevista con Ho Chi Minh), Camboya y Laos.
    Tras la muerte del Che Guevara, Salvador Allende lleva personalmente a Tahití a cuatro cubanos de la guerrilla.
    1969: Senador por Chiloe, Aysen y Magallanes.
    Se crea la Unidad Popular, integrada por comunistas, socialistas, radicales, MAPU, Padena y Acción Popular Independiente.
    1970: El 22 de Enero la UP lo proclama candidato a la Presidencia de la República.
    El 4 de Septiembre: Triunfa en los comicios por mayoría relativa.
    El 22 de Octubre: Es víctima de un atentado el Comandante en Jefe del Ejército, General René Schneider, quien fallece tres días después.
    El 24 de Octubre: El Congreso Pleno proclama a Salvador Allende como Presidente electo.
    El 3 de Noviembre: Asume el cargo de Presidente.
    El 31 de Diciembre: Se dirige al país desde la mina de Lota.
    1971: En las elecciones municipales de Marzo la Unidad Popular obtiene mayoría absoluta de los votos (50.86 por ciento).
    El 11 de Julio, Día de la Dignidad, promulga la ley de nacionalizacion del cobre, aprobada por la unanimidad del Congreso.
    1972: Denuncia en la Asamblea general de Naciones Unidas, la agresión internacional de que es víctima su país. Es ovacionado de pie durante largos minutos.
    Visita la Unión Soviética, México, Colombia y Cuba.
    1973: En las elecciones de Marzo, la UP obtiene un 45 por ciento de los votos, y aumenta su representación parlamentaria. Aún sin conseguir la mayoría en las dos Cámaras, se hace imposible la acusación constitucional ideada por la oposición.
    El imperialismo y la derecha agudizan una lucha sin cuartel contra el Gobierno Popular, y desatan el terrorismo en el país.
    El 11 de Septiembre, Salvador Allende muere heroicamente defendiendo su cargo en el palacio de La Moneda.

  3. Gracias camarada. los pueblos de no podrán olvidar jamás a nuestro Presidente asesinado.

    Un abrazo camarada.

    Viva Chile
    Viva Cuba

    Viva Fidel

  4. Gracias Allende por el camino que ayudastes a desbrozar, hoy ese camino lo transitan otros con mucha dignidad

  5. Se abriran las grandes alamedas y nuestros pueblos caminaran por fin libres de todo yugo opresor.

    Viva Chile,
    Viva Allende,
    Viva Fidel
    Viva Cuba,
    Viva Venezuela,
    Viva toda america incluyendo al pueblo norteamericano.
    Viva la especie humana,
    Viva el mundo,
    En fin viva el hombre,
    Unamonos y construyamos el futuro de nuestros hijos, sin egoismos ni rencores, donde todos tengamos derechos y deberes, donde a todos nos interese nuestro semejante.

    Viva la libertad, viva Cuba, viva Fidel y el che.

  6. El 22 de enero de 1970 la Unidad Popular, coalición de partidos y organizaciones chilenas, proclamó a Salvador, su candidato a la Presidencia. Siete meses después, el 4 de septiembre ganó las elecciones y el 3 de noviembre asumió el cargo. En julio de 1971, con apoyo mayoritario en el Congreso, el gobierno promulgó la Ley de Nacionalización del Cobre, acción patriótica, consecuente con el programa expuesto en campaña, y considerada como factor clave en las relaciones entre Chile y Estados Unidos.

    La burguesía organizó un plan desestabilizador que fue apoyado por los gobiernos estadounidense y británico. En territorio chileno se realizaron protestas antigubernamentales, las cuales fueron magnificadas por El Mercurio, diario tradicional derechista y de amplia cobertura. En el exterior se ejecutaron embargos y bloqueos a las embarcaciones de bandera chilena en venganza por la nacionalización del cobre que recuperaba la riqueza de un país soberano frente al saqueo y voracidad de empresas transnacionales.

    Al cumplirse en este mes los cien años del nacimiento de Salvador Allende Gossens (1908-2008), los chilenos militantes y simpatizantes de la Unidad Popular, así como todos los amigos de la revolución chilena, interrumpida el 11 de septiembre de 1973, recordamos al patriota de Valparaíso, como un presidente honesto que pagó con su vida la lealtad al pueblo. Estuvo a la altura de su misión. Enfrentó con valentía y resistió el bombardeo fascista en el Palacio de La Moneda, a donde había llegado por mandato del pueblo. Convencido de la causa revolucionaria, eligió el sacrificio y prefirió ceñirse al código de honor. ¡Viva Chile!

  7. Tenia 15 años cuando me entere del fatal desenlace de Salvador Allende presidente constitucional de la República de Chile, derrocado por los mismos que le tienen impuesto a Cuba el mas criminal de los bloqueos, ese día en horas de la tarde me enteraba por la radio de la infausta noticia, por medio o paradoja de la voz de los EEUU de América, en esos día recién había iniciado la lectura de uno de los muchos libros que la central de inteligencia había elaborado para darnos a conocer los horrores y oprobios del comunismo, mi padre como buen admirador de la derecha usamercina tenía una buena colección de esos libros, a través de ellos conocí la ideología socialista, que consiguieron al menos en mi lo contrario que pretendía ya que lejos de asustarme, empecé a interesarme en el socialismo y especialmente en la gran gesta iniciada por el pueblo cubano y su gran guía el compañero Fidel. Estamos hoy conmemorando los 100 años del nacimiento de ese gran estadista y pensador socialista, que vio truncada su labor por un golpe artero liderado por la nación de las barras y las estrella, pero lejos de haber terminado con los sueños de Salvador y de otros muchos grandes pensadores del socialismo del siglo XXI, su obra y sus sueño siguen adelante, aun en la republica Chilena que sigue secuestrada por las estructuras dejadas por el dictador y títere del imperio Pinochet del cual cada vez es un fantasma que poco a poco esta siendo absorbido por la historia. Que únicamente será recordado por lo que es un traidor.

    Por cierto aun guardo esos libros, los cuales aun habiendo sido producido para aviesas y malévolas intenciones (publicador por el gobierno de EEUU), los guardo por que estos mismos libros me permitieron tomar conciencia de que hay otro camino diferente al abierto por el imperio a fuego y sangre. Ese camino que poco a poco se ha comenzado imponer.

    Solo me queda decir

    SALVADOR ALLENDE, PRESENTE!

  8. COPIO Y PEGO LA SIGUIENTE NOTICIA

    Chile
    A cien años del natalicio de Salvador Allende
    Por: Marcel Claude (especial para ARGENPRESS.info)
    Fecha publicación:25/06/2008

    El 4 de diciembre de 1972, el entonces presidente de Chile, Salvador Allende, tuvo la oportunidad de presentarse ante la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York y dar cuenta del país que presidía. Muchas cosas han cambiado en el curso de los últimos 35 años pero otras son muy similares e incluso, en algunos casos, se ha profundizado la distancia entre lo deseable y la áspera realidad.

    En cuanto a los cambios de signo negativo, una actualización al 2008 debería decir, por ejemplo: “Vengo de Chile, un país pequeño, en el que hoy cualquier ciudadano ya no es libre de expresarse como mejor prefiera, con una preocupante intolerancia cultural, religiosa e ideológica, donde la discriminación racial tiene cabida. Un país con una clase obrera atomizada en distintas y pobres organizaciones sindicales, donde el sufragio universal y secreto, es cada día menos participativo y cada vez más el vehículo para consagrar un régimen político excluyente, con un Parlamento que sufrió una severa interrupción en su funcionamiento desde su creación hace 196 años y que permanece como un poder limitado y de dudosa representatividad popular, donde los tribunales de justicia no son independientes del Ejecutivo y de los poderes económicos y militares. Un país que desde 1981 cuenta con una carta constitucional creada de acuerdo a las necesidades de una oligarquía representada en la dictadura de Augusto Pinochet y avalada por los presidentes Aylwin, Frei Ruiz-Tagle, Lagos y Bachelet, cuya vida pública está organizada en instituciones civiles bajo la tutela de las Fuerzas Armadas, con un extremadamente limitado espíritu democrático. Un país con cerca de diecisiete millones de habitantes que en los últimos 30 años no ha logrado ningún premio Nobel de Literatura, como si lo hicieron Gabriela Mistral y Pablo Neruda, ambos hijos de modestos trabajadores de un Chile menos pretencioso y soberbio pero también más humano y noble”.

    Siguiendo la misma línea argumental, hoy no es posible decir que el pueblo de Chile “se encuentra plenamente entregado a la tarea de instaurar la democracia económica, para que la actividad productiva responda a necesidades y expectativas sociales, y no a intereses de lucro particular”. Menos se podría añadir que “los trabajadores están desplazando a los sectores privilegiados del poder político y económico, tanto en los centros de labor, como en las comunas y en el Estado”. Más bien habría que decir que el proceso que vive el país es totalmente opuesto y no se dirige, como sostenía entonces Allende, hacia la superación del sistema capitalista, peor aún, se consolida un capitalismo cada día más salvaje y despiadado.

    En su aplaudido discurso, Allende señalaba la necesidad de poner al servicio de las enormes carencias del pueblo chileno, la totalidad de nuestros recursos económicos, lo que tenía -según él- directa relación con la recuperación de la dignidad de Chile. Para Salvador Allende, debíamos acabar con una situación en la que nosotros, los chilenos, debatiéndonos contra la pobreza y el estancamiento, teníamos que exportar enormes sumas de capital en beneficio de la más poderosa economía del mundo, por lo que la nacionalización de los recursos básicos constituía una reivindicación histórica. Nuestra economía no podía tolerar por más tiempo la subordinación que implicaba tener más del 80% de las exportaciones, en manos de un reducido grupo de grandes compañías extranjeras que siempre habían antepuesto sus intereses a las necesidades de los países en los cuales realizaban sus operaciones lucrativas. Tampoco podíamos aceptar la lacra del latifundio, los monopolios industriales y comerciales, el crédito para beneficio de unos pocos ni las brutales desigualdades en la distribución del ingreso. Esta realidad denunciada por el entonces presidente Allende, no ha cambiado mayormente e incluso se ha agudizado, puesto que hoy los monopolios y la concentración de la riqueza son aún peores que en ese entonces; así también, la propiedad de la tierra y de los principales recursos naturales siguen siendo de usufructo del capital trasnacional y de los grupos económicos nacionales.

    En relación al cobre, Allende denunciaba que “sólo en los últimos cuarenta y dos años se llevaron, en ese lapso, más de cuatro mil millones de dólares de utilidad…”. Cuánto más no habría que escandalizarse hoy en día cuando sólo en el año 2006, las compañías multinacionales que explotan el cobre chileno se llevaron la módica suma de 20 mil millones de dólares. En ese entonces, Allende comparaba cifras y pedía tener presente que con sólo una parte de esa suma se asegurarían proteínas para siempre a todos los niños chilenos. Respecto a las sumas que hoy extrae el capital extranjero podemos afirmar -como lo hiciera Allende- que se podría asegurar por muchos años una educación apropiada para todos los niños de Chile. Lo grave es que esto no sólo ocurre con el cobre, sino también con el agua, el suelo, y todos los recursos pesqueros y forestales de que dispone el país para su desarrollo.

    En ese entonces -como hoy- con Allende podemos afirmar que “Chile es también un país cuya economía sigue enajenada a empresas capitalistas extranjeras…; un país con una economía extremadamente sensible ante la coyuntura externa, donde millones de personas han sido forzadas a vivir en condiciones de explotación y miseria, de cesantía abierta o disfrazada”.

    A tanto ha llegado el retroceso de Chile en casi todos los aspectos que hoy ni siquiera siguen siendo validas las conclusiones de Allende, cuando se refería al pueblo chileno como políticamente maduro. Hoy es todo lo contrario, ya que como pueblo, exhibimos una inmadurez política mayúscula que impide por falta de práctica, capacidad reflexiva, desidia, flojera y hasta mediocridad superior, una participación activa y decidida para hacer frente a los saqueos, robos y todo tipo de abusos de que somos víctimas.

    La trágica actualidad de ese ovacionado discurso de Allende, se extiende también a las consecuencias que él anunciara como resultado del proceso de globalización y que hoy se hacen cada día más evidentes, cuando sostenía que las perspectivas para Chile, como para tantos otros países del Tercer Mundo, no eran más que estar condenados a excluir de las posibilidades de progreso, bienestar y liberación social a más y más millones de personas, relegándolas a una vida infrahumana.

    Así y todo, confiamos tanto como Allende en que los grandes valores de la Humanidad tendrán que prevalecer y no podrán ser destruidos.

  9. Poema de Benedetti:

    “ALLENDE”

    Para matar al hombre de la paz
    para golpear su frente limpia de pesadillas
    tuvieron que convertirse en pesadilla,
    para vencer al hombre de la paz
    tuvieron que congregar todos los odios
    y además los aviones y los tanques,
    para batir al hombre de la paz
    tuvieron que bombardearlo hacerlo llama,
    porque el hombre de la paz era una fortaleza
    Para matar al hombre de la paz
    tuvieron que desatar la guerra turbia,
    para vencer al hombre de la paz
    y acallar su voz modesta y taladrante
    tuvieron que empujar el terror hasta el abismo
    y matar mas para seguir matando,
    para batir al hombre de la paz
    tuvieron que asesinarlo muchas veces
    porque el hombre de la paz era una fortaleza,
    Para matar al hombre de la paz
    tuvieron que imaginar que era una tropa,
    una armada, una hueste, una brigada,
    tuvieron que creer que era otro ejercito,
    pero el hombre de la paz era tan solo un pueblo
    y tenia en sus manos un fusil y un mandato
    y eran necesarios mas tanques mas rencores
    mas bombas mas aviones mas oprobios
    porque el hombre de la paz era una fortaleza
    Para matar al hombre de la paz
    para golpear su frente limpia de pesadillas
    tuvieron que convertirse en pesadilla,
    para vencer al hombre de la paz
    tuvieron que afiliarse siempre a la muerte
    matar y matar mas para seguir matando
    y condenarse a la blindada soledad,
    para matar al hombre que era un pueblo
    tuvieron que quedarse sin el pueblo.

  10. Salvador Allende, 11/09/73
    DOCUMENTOS RADIOFÓNICOS

    7:55 A.M. RADIO CORPORACIÓN

    Habla el Presidente de la República desde el Palacio de La Moneda. Informaciones confirmadas señalan que un sector de la marinería habría aislado Valparaíso y que la ciudad estaría ocupada, lo que significa un levantamiento contra el Gobierno, del Gobierno legítimamente constituido, del Gobierno que está amparado por la ley y la voluntad del ciudadano.

    En estas circunstancias, llamo a todos los trabajadores. Que ocupen sus puestos de trabajo, que concurran a sus fábricas, que mantengan la calma y serenidad. Hasta este momento en Santiago no se ha producido ningún movimiento extraordinario de tropas y, según me ha informado el jefe de la Guarnición, Santiago estaría acuartelado y normal.

    En todo caso yo estoy aquí, en el Palacio de Gobierno, y me quedaré aquí defendiendo al Gobierno que represento por voluntad del pueblo.

    Lo que deseo, esencialmente, es que los trabajadores estén atentos, vigilantes y que eviten provocaciones. Como primera etapa tenemos que ver la respuesta, que espero sea positiva , de los soldados de la Patria, que han jurado defender el régimen establecido que es la expresión de la voluntad ciudadana, y que cumplirán con la doctrina que prestigió a Chile y le prestigia el profesionalismo de las Fuerzas Armadas. En estas circunstancias, tengo la certeza de que los soldados sabrán cumplir con su obligación. De todas maneras, el pueblo y los trabajadores, fundamentalmente, deben estar movilizados activamente, pero en sus sitios de trabajo, escuchando el llamado que pueda hacerle y las instrucciones que les dé el compañero Presidente de la República.

    8:15 A.M.

    Trabajadores de Chile:

    Les habla el Presidente de la República. Las noticias que tenemos hasta estos instantes nos revelan la existencia de una insurrección de la Marina en la Provincia de Valparaíso. He ordenado que las tropas del Ejército se dirijan a Valparaíso para sofocar este intento golpista. Deben esperar la instrucciones que emanan de la Presidencia. Tengan la seguridad de que el Presidente permanecerá en el Palacio de La Moneda defendiendo el Gobierno de los Trabajadores. Tengan la certeza que haré respetar la voluntad del pueblo que me entregara el mando de la nación hasta el 4 de Noviembre de 1976.

    Deben permanecer atentos en sus sitios de trabajo a la espera de mis informaciones. Las fuerzas leales respetando el juramento hecho a las autoridades, junto a los trabajadores organizados, aplastarán el golpe fascista que amenaza a la Patria.

    8:45 A.M.

    Compañeros que me escuchan:

    La situación es crítica, hacemos frente a un golpe de Estado en que participan la mayoría de las Fuerzas Armadas. En esta hora aciaga quiero recordarles algunas de mis palabras dichas el año 1971, se las digo con calma, con absoluta tranquilidad, yo no tengo pasta de apóstol ni de mesías. No tengo condiciones de mártir, soy un luchador social que cumple una tarea que el pueblo me ha dado. Pero que lo entiendan aquellos que quieren retrotraer la historia y desconocer la voluntad mayoritaria de Chile; sin tener carne de mártir, no daré un paso atrás. Que lo sepan, que lo oigan, que se lo graben profundamente: dejaré La Moneda cuando cumpla el mandato que el pueblo me diera, defenderé esta revolución chilena y defenderé el Gobierno porque es el mandato que el pueblo me ha entregado. No tengo otra alternativa. Sólo acribillándome a balazos podrán impedir la voluntad que es hacer cumplir el programa del pueblo. Si me asesinan, el pueblo seguirá su ruta, seguirá el camino con la diferencia quizás que las cosas serán mucho más duras, mucho más violentas, porque será una lección objetiva muy clara para las masas de que esta gente no se detiene ante nada.

    Yo tenía contabilizada esta posibilidad, no la ofrezco ni la facilito.

    El proceso social no va a desaparecer porque desaparece un dirigente. Podrá demorarse, podrá prolongarse, pero a la postre no podrá detenerse.

    Compañeros, permanezcan atentos a las informaciones en sus sitios de trabajo, que el compañero Presidente no abandonará su a su pueblo ni su sitio de trabajo. Permaneceré aquí en La Moneda inclusive a costa de mi propia vida.

    9:03 A.M. RADIO MAGALLANES

    En estos momentos pasan los aviones. Es posible que nos acribillen. Pero que sepan que aquí estamos, por lo menos con nuestro ejemplo, que en este país hay hombres que saben cumplir con la obligación que tienen. Yo lo haré por mandato del pueblo y por mandato conciente de un Presidente que tiene la dignidad del cargo entregado por su pueblo en elecciones libres y democráticas.

    En nombre de los más sagrados intereses del pueblo, en nombre de la Patria, los llamo a ustedes para decirles que tengan fe. La historia no se detiene ni con la represión ni con el crimen. Esta es una etapa que será superada. Este es un momento duro y difícil: es posible que nos aplasten. Pero el mañana será del pueblo, será de los trabajadores. La humanidad avanza para la conquista de una vida mejor.

    Pagaré con mi vida la defensa de los principios que son caros a esta Patria. Caerá un baldón sobre aquellos que han vulnerado sus compromisos, faltando a su palabra… roto la doctrina de las Fuerzas Armadas.

    El pueblo debe estar alerta y vigilante. No debe dejarse provocar, ni debe dejarse masacrar, pero también debe defender sus conquistas. Debe defender el derecho a construir con su esfuerzo una vida digna y mejor. 9:10 A.M.

    Seguramente, ésta será la última oportunidad en que pueda dirigirme a ustedes. La Fuerza Aérea ha bombardeado las antenas de Radio Magallanes. Mis palabras no tienen amargura sino decepción Que sean ellas un castigo moral para quienes han traicionado su juramento: soldados de Chile, comandantes en jefe titulares, el almirante Merino, que se ha autodesignado comandante de la Armada, más el señor Mendoza, general rastrero que sólo ayer manifestara su fidelidad y lealtad al Gobierno, y que también se ha autodenominado Director General de carabineros. Ante estos hechos sólo me cabe decir a los trabajadores: ¡No voy a renunciar!

    Colocado en un tránsito histórico, pagaré con mi vida la lealtad al pueblo. Y les digo que tengo la certeza de que la semilla que hemos entregado a la conciencia digna de miles y miles de chilenos, no podrá ser segada definitivamente. Tienen la fuerza, podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales ni con el crimen ni con la fuerza. La historia es nuestra y la hacen los pueblos.

    Trabajadores de mi Patria: quiero agradecerles la lealtad que siempre tuvieron, la confianza que depositaron en un hombre que sólo fue intérprete de grandes anhelos de justicia, que empeño su palabra en que respetaría la Constitución y la ley, y así lo hizo. En este momento definitivo, el último en que yo pueda dirigirme a ustedes, quiero que aprovechen la lección: el capital foráneo, el imperialismo, unidos a la reaccióncrearon el clima para que las Fuerzas Armadas rompieran su tradición, la que les enseñara el general Schneider y reafirmara el comandante Araya, victimas del mismo sector social que hoy estará esperando con mano ajena, reconquistar el poder para seguir defendiendo sus granjerías y sus privilegios.

    Me dirijo a ustedes, sobre todo a la modesta mujer de nuestra tierra, a la campesina que creyó en nosotros, a la madre que supo de nuestra preocupación por los niños. Me dirijo a los profesionales de la Patria, a los profesionales patriotas que siguieron trabajando contra la sedición auspiciada por los colegios profesionales, colegios clasistas que defendieron también las ventajas de una sociedad capitalista.

    Me dirijo a la juventud, a aquellos que cantaron y entregaron su alegría y su espíritu de lucha. Me dirijo al hombre de Chile, al obrero, al campesino, al intelectual, a aquellos que serán perseguidos, porque en nuestro país el fascismo ya estuvo hace muchas horas presente; en los atentados terroristas, volando los puentes, cortando las vías férreas, destruyendo lo oleoductos y los gaseoductos, frente al silencio de quienes tenían la obligación de proceder.

    Estaban comprometidos. La historia los juzgará.

    Seguramente Radio Magallanes será acallada y el metal tranquilo de mi voz ya no llegará a ustedes. No importa. La seguirán oyendo. Siempre estaré junto a ustedes. Por lo menos mi recuerdo será el de un hombre digno que fue leal con la Patria.

    El pueblo debe defenderse, pero no sacrificarse. El pueblo no debe dejarse arrasar ni acribillar, pero tampoco puede humillarse.

    Trabajadores de mi Patria, tengo fe en Chile y su destino. Superarán otros hombres este momento gris y amargo en el que la traición pretende imponerse. Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor.

    ¡Viva Chile! ¡Viva el pueblo! ¡Vivan los trabajadores!

    Estas son mis últimas palabras y tengo la certeza de que mi sacrificio no será en vano, tengo la certeza de que, por lo menos, será una lección moral que castigará la felonía, la cobardía y la traición.

    Santiago de Chile, 11 de septiembre de 1973

  11. Socialismo cubano o barbarie global

    María Toledano
    Rebelión

    Con Fidel y sin Fidel, Cuba es libre porque es

    revolucionaria y es revolucionaria porque es libre

    Iñaki Errazkin, Y en eso se fue Fidel, Txalaparta, 2008

    Una vez más, y van muchas desde aquel lejano enero de 1959, el proceso revolucionario cubano está en las primeras páginas de la prensa libre. Resulta curioso comprobar cómo un país, una pequeña isla caribeña, permanece constante en la agenda de los grandes medios de comunicación cada vez que respira, cada vez que se agita al compás de su propio son. Debe ser una maldita obsesión, una patología digna de diván, ya que no se entiende -salvo su histórica y nada desdeñable función de espejo público- qué interés puede tener, para nosotros, los llamados occidentales, las vicisitudes internas y externas del socialismo cubano. Con la que está cayendo en el mundo, con el turbocapitalismo neoliberal en recesión, la trágica y constante actualidad en Iraq (el nuevo Vietnam del estratégico aliado) y el alza del precio del petróleo (por fijar sólo un par de puntos de interés), ahora resulta que los medios de transmisión y formación de la ideología dominante se ocupan de Fidel Castro, de sus declaraciones, de la supuesta rivalidad (o frialdad, según el literario día que tenga el corresponsal de turno) con su hermano Raúl y de una chica isleña -¿próxima candidata al Cervantes o Príncipe de Asturias?- que escribe, igual que varios millones en el plural ciberespacio, un blog. Aceptemos que en tiempos de la guerra fría, Cuba, uno de los puntos neurálgicos de la geopolítica de las potencias, estuviera en el punto de mira de EE.UU.; aceptemos, por seguir con la lógica interna del capital, que su posición geográfica y su política exterior antiimperialista inquietaran al vecino del Norte, escamado ante el empuje de su perverso ejemplo subversivo. Ahora bien, después del telegénico derribo del Muro de Berlín (creo que se explotó poco; en 1989 no estaban todavía preparados para el espectáculo total) y la desaparición de la URSS (un borracho subido en un tanque leyendo papeles en blanco mientras el resto de los cuadros organizaba en sus dachas el reparto de las empresas), la situación debería haber cambiado. La política de bloques ha dejado paso a un mundo multipolar (dicen, inocentes, desde Europa) y los contadores de historias no se han enterado. Cuba ya no es pilar de la geopolítica. Sólo es un país diferente, con un diferente sistema de propiedad. Insignificante, culto y diferente. Esto, para ustedes, gentes de orden y variopintos think tanks, no parece demasiado serio.

    El caso es que los cubanos, pueblo orgulloso donde los haya y que conoce los finos hilos de su política nacional como ya quisieran muchos analistas españolísimos conocer la nuestra, tienen razones para seguir mostrando su indómito e invertebrado carácter, la historia de sus diferentes liberaciones y sus singularidades: esa forma franca y democrática (para extrañeza y espanto de los foros internacionales) de concebir las relaciones entre los pueblos, la solidaridad interna y externa, el nuevo e imparable desarrollo económico y la autocrítica. Desaparecido del escenario FC, ausente por lógica voluntad y razones de edad y salud, los sempiternos enemigos de los barbudos se vanagloriaron (demasiado pronto, como siempre) de su triunfo. Todavía recuerdo -y sonrío- las imágenes de las espontáneas manifestaciones en las grasientas avenidas Miami, difundidas por todas las televisiones: cuatro viejos en un bar insultaban a FC. Los periódicos europeos se llenaron de necrológicas -muchas de ellas también espontáneas (hora era de ganarse el sueldo y los parabienes)- llenas de odio y prosa de tempestad que nunca publicaron, textos barnizados con ese espíritu de incomprensible venganza que ha presidido la relación entre Cuba y las democracias de libremercado desde que unos cuantos jóvenes “nacionalistas” (la política y el conocimiento de la realidad les llevó al socialismo) terminaron con la dictadura mafiosa y cabaretera de Fulgencio Batista. Y en esto que -cuando tenemos todo preparado, a punto de comenzar el show y las tertulias de tanta ignorancia como buenos estipendios- llega FC, gallego cubano de Birán, y no se muere. Y de nuevo, cincuenta años después, se acabó la diversión. Esta visto que lo único que le interesa al socialismo cubano y a FC en particular es amargarnos la fiesta mediática a los carnívoros espectadores del occidente cristiano y liberal.

    Socialismo cubano (singularidad política y económica) o barbarie global (conocida explotación revestida con el aura mágica del consumo) parece ser una de las disyuntivas teóricas y prácticas para este arranque del siglo XXI. En realidad, poco o nada podemos decir sobre la transformación (aparente o real) que están llevando a cabo los dirigentes cubanos. Poco o nada -por el momento- se puede decir (alabar las reformas que favorezcan la vida cotidiana de la población; criticar, en algún caso, la excesiva aceleración -de cara a Occidente- de determinados procesos de afirmación de la individualidad), porque compartir el destino vital e intelectual de un proceso político y cultural, moral y simbólico, significa respetar sus pasos, ver hacia dónde camina esta nueva etapa, sin FC al mando, de la Revolución. La democracia -repiten sin tregua los líderes del mercado- consiste en respetar la autonomía de la voluntad del otro, su espacio de libertad e integración. Hagamos, pues, lo mismo y observemos los acontecimientos cubanos con la atención que cualquier proceso político complejo requiere. La ingerencia, práctica habitual de los EE.UU. desde su fundación, no debe ser, una vez más, norma de uso. Si la Revolución se desvía de su línea de conquistas sociales y desarrollo humano, si el proceso deja de ser un referente para los oprimidos del mundo, no hará falta leer artículos de FC, del Financial Times o las burdas copias de El País; los propios cubanos, revolucionarios o no, lo dirán.

  12. Carta de Eduardo Frei Montalva a Mariano Rumor, Presidente de la Unión Mundial de la Democracia Cristiana.

    Santiago, 8 de noviembre de 1973

    Muy estimado Presidente y amigo:

    He creído de mi deber dirigirme a usted, y por su intermedio a la directiva de la Unión Mundial de la Democracia Cristiana, para que conozcan nuestro pensamiento frente a los hechos ocurridos en Chile y su repercusión exterior.

    Tiene también por objeto señalar cómo una propaganda muy concertada y dirigida pretende ensombrecer el nombre de la Democracia Cristiana chilena y en especial el de algunos de sus personeros, sin que hayan faltado quienes le han dado acogida, ignorantes de la verdadera realidad.

    La Democracia Cristiana nació en Chile justamente para defender la libertad, el derecho y la democracia. En cuarenta años de existencia este Partido nunca ha tenido una vacilación en la defensa de estos principios y en su combate especialmente contra todas las fuerzas fascistas que en la década del 30 al 40 gozaban de tanto prestigio y se extendían en nuestro hemisferio. Combatimos así a la Falange española, al rexismo belga, al fascismo italiano y el nazismo alemán.

    Personalmente di testimonio de ello, al igual que todo nuestro Partido, en libros, artículos y acciones correspondientes.

    Fue este Partido el que en 1957 contribuyó a la derogación de la Ley de Defensa de la Democracia que existía en Chile y que colocaba fuera de la ley al Partido Comunista. Por último, llegado este Partido al Gobierno que tuve el honor de presidir, dirigió al país dentro del más pleno respeto a las normas democráticas. Ningún partido político sufrió, no digamos persecución, sino ni la más leve molestia, al igual que en cualquier democracia europea. Y fue nuestro gobierno el que, arrastrando en esos años muchos ataques, reanudó relaciones con Rusia y los demás países socialistas.

    Los partidos que se han conducido de esa manera no pueden aceptar de nadie, ni de adversarios ni mucho menos de quienes se dicen amigos, la menor tacha a su limpia trayectoria democrática. Y digo esto, porque para asombro nuestro estamos recibiendo ahora lecciones de democracia de los Partidos Comunistas y aun de quienes en su país ocuparon en el pasado cargos de Ministros en gobiernos dictatoriales.

    Esta campaña de desprestigio de la Democracia Cristiana chilena ha sido acompañada por una incesante propaganda nacida en los medios de izquierda marxista y acogida por insignificantes grupos democratacristianos, en el sentido de que la Democracia Cristiana chilena está dividida o a punto de hacerlo, calificando a unos de “derechistas” y a otros de “izquierdistas”. Si con ese criterio se juzgara a cualquiera de los PDC de Europa y AméricaLatina, seguramente éstos aparecerían con mucho mayores señales de división que las que se pueden suponer en Chile, donde el Partido ha dado ejemplo de solidez y unidad en situaciones extremadamente difíciles. Que existan en algunos puntos diferencias de opinión es natural en partidos democráticos, pero eso no hiere su unidad fundamental. Esta maniobra de descalificación progresiva a unos o a otros, manejada por la prensa marxista o de extrema derecha, consideramos que constituye uno de los mayores peligros para el futuro de la Democracia Cristiana en cada país, si no existe un mínimo de solidaridad y respeto entre los distintos partidos y no caen en la trampa de hacerse eco de tales maniobras.

    ¿Qué ocurrió en Chile?

    Este país ha vivido más de 160 años de democracia prácticamente ininterrumpida. Es de preguntarse, entonces, cuál es la causa y quiénes son los responsables de su quiebre. Nuestro juicio la responsabilidad íntegra de esta situación - y lo decimos sin eufemismo alguno - corresponde al régimen de la Unidad Popular instaurado en el país.

    ¿En qué basamos esta afirmación?

    a) Este régimen fue siempre minoría y nunca quiso reconocerlo. Obtuvo en la elección presidencial el 36 por ciento de los votos. Subió al cincuenta por ciento a los cuatro meses de elegido, en las elecciones municipales, siguiendo una vieja tradición chilena en que el pueblo da su apoyo al gobierno recién elegido. En los comicios parlamentarios del 73 bajó al 43 por ciento, a pesar de haber ejercido una intervención no conocida en la historia de Chile y haber utilizado toda la maquinaria del Estado, enormes recursos financieros y presión sobre las personas y organizaciones, que llegó hasta una violencia desatada que causó varios muertos y numerosos heridos a bala. Por último, quedó comprobado con posterioridad un fraude de por lo menos 4 a 5 por ciento de los votos, pues los servicios públicos, entre otras cosas, falsificaron miles de carnés de identidad.

    b) Pero no sólo fueron minoría en el Parlamento. Fueron minoría en los Municipios; lo fueron en las organizaciones vecinales, profesionales, campesinas y progresivamente estaban llegando a ser minoría en los principales sindicatos industriales y mineros, como el caso del Acero, Petróleo, Cobre, etc. Igualmente, salvo en un solo caso, fueron derrotados en todas las organizaciones universitarias en que votaban los académicos y los estudiantes y para qué decir en las organizaciones específicamente estudiantiles.

    En vez de reconocer este hecho y buscar el consenso, trataron de manera implacable de imponer un modelo de sociedad inspirado claramente en el marxismo-leninismo. Para lograrlo aplicaron torcidamente las leyes o las atropellaron abiertamente, desconociendo a los Tribunales de Justicia. Cada vez que perdían una elección en las organizaciones sindicales y campesinas o estudiantiles desconocían el hecho y creaban una organización paralela afecta al gobierno, la cual recibía la protección oficial mientras eran perseguidos los organismos que respondían a una elección legítima. Así se trató a los estudiantes, a la clase obrera y a los campesinos.

    En esta tentativa de dominación llegaron a plantear la sustitución del Congreso por una Asamblea Popular y la creación de Tribunales Populares, algunos de los cuales llegaron a funcionar, como fue denunciado públicamente. Pretendieron, asimismo, transformar todo el sistema educacional, basado en un proceso de concientización marxista. Estas tentativas fueron vigorosamente rechazadas no sólo por los partidos políticos democráticos, sino por sindicatos y organizaciones de base de toda índole, y en cuanto a la educación, ella significó la protesta de la Iglesia Católica y de todas las confesiones protestantes que hicieron públicamente su oposición. Frente a estos hechos, naturalmente la Democracia Cristiana no podía permanecer en silencio. Era su deber - y lo cumplió - denunciar esta tentativa totalitaria que se presentó siempre con una máscara democrática para ganar tiempo y encubrir sus verdaderos objetivos. Eso fue lo que el país resistió. Fueron éstas las razones por las que la Corte Suprema de Justicia, por la unanimidad de sus miembros, denunció ante el país el hecho de que por primera vez en la historia de Chile los Tribunales no eran respetados, se atropellaban las leyes y sus sentencias no se cumplían. La Contraloría General de la República, órgano que en Chile adquiere un verdadero carácter constitucional y que no sólo tiene funciones contables, sino que califica la legalidad de los decretos del Ejecutivo, rechazó innumerables resoluciones del gobierno por estimarlas ilegales.

    El Parlamento continuamente reclamó durante tres años la violación de las leyes y el atropello al Derecho, sin ser oído. Esto culminó cuando, aprobadas dos reformas constitucionales, el Presidente de la República se negó a promulgarlas. Buscando un pretexto para no hacerlo, recurrió primero al Tribunal Constitucional, el cual dio la razón al Congreso. Sin embargo, eso fue inútil. Pretendió después promulgar estas reformas de manera trunca, o sea, parte del texto, lo que rechazó la Contraloría General de la República. Por último, se negó lisa y llanamente a respetar la decisión del Congreso Nacional. Esto llevó a la Cámara de Diputados a aprobar un acuerdo destinado a señalar al país que se estaban atropellando abiertamente la Constitución y las leyes y mostrar una lista abrumadora de casos concretos de cómo así ocurría.

    Por haber ejercido estos derechos, la Democracia Cristiana es presentada por la propaganda comunista como fascista o antidemocrática. Esta peregrina teoría parece haber encontrado acogida en algunos.

    Pero cabe preguntar: ¿Qué ocurriría en cualquier país europeo en que la Corte Suprema de Justicia declara que el gobierno ha atropellado la ley y no ha acatado las sentencias judiciales?. ¿Qué ocurriría si el Congreso aprobase reformas constitucionales y el Ejecutivo se negara a promulgarlas y aun a publicarlas?.

    Lo curioso es que el Partido Comunista y el Partido Socialista durante todos los gobiernos anteriores en que estuvieron en la oposición la ejercieron en forma extrema. Cuando el gobierno de la DC triunfó con el 57% de los votos del electorado nacional (no con el 36%), el Partido Socialista oficialmente y el señor Allende, líder de ese Partido, declararon que no reconocían el triunfo de la Democracia Cristiana. Se negaron a concurrir al Congreso Pleno, que en Chile es el trámite correspondiente para la proclamación del Presidente de la República, y anunciaron textualmente que le negarían al gobierno de la DC “la sal y el agua”. El Partido Comunista estuvo en una oposición constante y total.

    Para hacerlo recurrieron a la injuria, a la violencia, y el Partido Socialista una y otra vez manifestó que no respetaba el orden legal y democrático, que no era sino un orden burgués. Cada vez que había una huelga o un conflicto, el señor Allende y los partidos Socialista y Comunista lo promovían o acentuaban para llevar al extremo la situación. En su implacable crítica al gobierno de la Democracia Cristiana, todo lo encontraron mal, y cuando la inflación llegaba al 20 por ciento, llamaban al país a la huelga general para derrocarlo.

    ¡Qué distinta la actitud del Partido Demócrata Cristiano, que concurrió con sus votos a elegir Presidente al señor Allende cuando obtuvo sólo un 36 por ciento de la votación nacional y que no pidió en compensación ni un solo cargo o influencia sino un Estatuto de Garantías Constitucionales que asegurara plenamente la democracia en Chile!. Pues bien, por boca de don Renán Fuentealba primero, y de don Patricio Aylwin después, como presidentes del Partido Demócrata Cristiano, se denunció que este Estatuto, que el Presidente juró respetar, fue constantemente atropellado.

    ¿Cuál era el fondo del problema?

    El fondo del problema es que este gobierno minoritario, presentándose como una vía legal y pacífica hacia el socialismo - que fue el slogan de su propaganda nacional y mundial - estaba absolutamente decidido a instaurar en el país una dictadura totalitaria y se estaban dando los pasos progresivos para llegar a esta situación, de tal manera que ya en el año 1973 no cabía duda de que estábamos viviendo un régimen absolutamente anormal y que eran pocos los pasos que quedaban por dar para instaurar en plenitud en Chile una dictadura totalitaria.

    Así lo señalaron no sólo la Corte Suprema, la Contraloría y el Parlamento. Se agregó la declaración del Colegio de Abogados, que en extenso documento indicó al país que el sistema legal había sido reiterada y manifiestamente atropellado. Por otro lado, el Partido Radical de Izquierda, que apoyó al señor Allende en la elección y que formó parte de su gobierno, se retiró de él denunciando que había llegado a la certeza de que se iba al quiebre de la democracia por la acción del gobierno que integraban. Hombres que habían militado siempre en la izquierda chilena, que dirigían ese partido, señalaron con extrema dureza que el país estaba al borde del caos y que la voluntad del Ejecutivo era instaurar la dictadura totalitaria.

    A esto se agregó el Colegio Médico, que tradicionalmente apoyó al señor Allende, pues éste fue Presidente de él; el Colegio de Ingenieros y todos los demás colegios profesionales. Fue, asimismo evidente un cambio en diversos sindicatos, que se manifestó en huelgas, de las cuales la más prolongada fue la de los obreros del cobre. Todo, pues, conducía a una situación crítica.

    Los partidos de gobierno ya no ocultaban sus intensiones. El Secretario General del Partido Socialista llamaba abiertamente a los soldados y marineros a desobedecer a sus oficiales y los incitaba a la rebelión. En iguales términos se expresaban otros partidos de gobierno en forma de tal manera insensata que hasta el propio Partido Comunista manifestó su desacuerdo con ellos y en especial con el Partido Socialista, “que rechazaba todo acuerdo con la Democracia Cristiana y se unía cada vez más al Movimiento de Izquierda Revolucionaria en su tesis de la revolución violenta e inmediata”. Así lo han declarado numerosos dirigentes comunistas.

    Reveladora es la entrevista publicada en La Stampa, del 26 de octubre de 1973, en la cual se afirma por un alto dirigente que el Partido Comunista buscaba una solución política, pero que en los últimos días se encontraron con el discurso del Secretario General del Partido Socialista contra las Fuerzas Armadas y “con su obstinado maximalismo al igual que el de Enríquez, jefe del MIR, y por eso nos hemos encontrado sin preparación ante el golpe”. La posición del Partido Comunista, según la misma entrevista, que coincide con innumerables otras declaraciones y documentos, no difería en cuanto a los objetivos, sino sólo ante la táctica a seguir. “Las armas que teníamos - agrega -, de las cuales los generales han descubierto una mínima parte, desgraciadamente eran pocos los que las sabían usar, porque no había habido tiempo suficiente para adiestrar a la masa popular”.

    O sea, vuelve siempre lo mismo: Ganar tiempo para obtener el poder total. El Presidente de la República declaraba respetar la ley, la Constitución y la democracia, pero todas sus declaraciones eran de inmediato contradichas por los hechos, ya que todos los compromisos fueron violados y todas las afirmaciones desmentidas posteriormente por sus actos.

    Innumerables documentos de sus asesores y de los dirigentes de los Partidos Políticos que conformaban la Unidad Popular han demostrado que todo su objetivo era ganar tiempo para consolidarse en el poder y para afianzar su posición totalitaria, documentos que culminaron con la carta publicada del señor Fidel Castro, en la cual le recomendaba al señor Allende tratar con la Democracia Cristiana con el solo objetivo de ganar tiempo. El Partido Demócrata Cristiano, bajo la presidencia del señor Renán Fuentealba, que abarcó parte del año 71, el 72 y hasta después de las elecciones parlamentarias del 73, constantemente denunció este dualismo. Igual ocurrió con la actual directiva. Acompaño a este respecto algunos documentos. A este cuadro político se agregan dos hechos que han sido determinantes en el proceso chileno.

    El primero, instaurado el gobierno, convergieron hacia Chile varios miles de representantes de la extrema izquierda revolucionaria de América. Llegaron elementos tupamaros del Uruguay, miembros de guerrillas o movimientos extremos del Brasil, de Bolivia, de Venezuela y de todos los países, como hay numerosos casos, por delitos graves inexcarcelables. La Embajada de Cuba se transformó en un verdadero ministerio, con un personal tan numeroso que era superior, la sola Embajada de Cuba en Chile, a todo el personal que tenía nuestro país en el Ministerio de Relaciones Exteriores el año 1970. Esto da la medida. Además de ellos, nos vimos invadidos por norcoreanos y otros representantes del mundo socialista.

    Hombres conocidos en el continente por sus actividades guerrilleras eran de inmediato ocupados en Chile con cargos en la Administración, pero dedicaban su tiempo muchos de ellos al adiestramiento paramilitar e instalaban escuelas de guerrillas que incluso ocupaban parte del territorio nacional en que no podían penetrar ni siquiera representantes del Cuerpo de Carabineros o de las Fuerzas Armadas.

    El segundo, fue la acelerada importación de armas. El Partido Demócrata Cristiano denunció continuamente este hecho. Hay más de cincuenta documentos publicados por el Partido y dados a conocer en el Parlamento respecto a la aseveración. Llevado de su preocupación el PDC presentó un proyecto de ley que fue aprobado y que sirvió de base para iniciar acciones que revelaron la existencia de fuertes contingentes de armas importadas.

    Después del pronunciamiento del 11 de septiembre estas denuncias de la Democracia Cristiana han quedado plenamente confirmadas. Las armas hasta ahora recogidas ( y se estima que no son aún el 40 por ciento ) permitirían dotar a más de 15 regimientos y eso que una abrumadora proporción aún no ha sido descubierta. Estas armas son todas de procedencia checa o rusa, armas que jamás ha tenido el Ejército chileno. Por lo demás nadie ignora o descarta en Chile la existencia de estas armas.

    Se trata de armas de todo tipo, no sólo automáticas, sino que pesadas, ametralladoras, bombas de alto poder explosivo, morteros, cañones antitanques de avanzados modelos y todo un aparato logístico de comunicaciones, de telefonía, clínicas médicas, etc., para poder concretar esta acción. Se había establecido así un verdadero ejército paralelo. Nos preguntamos, una vez más, y preguntamos a los dirigentes de la Unión Mundial de la Democracia Cristiana: ¿Qué democracia puede resistir esta situación? ¿Acaso la Democracia Cristiana, sin armas y en consecuencia inerme frente a esta embestida, debía quedar silenciosa? ¿Merece el calificativo de fascista o golpista por el hecho de haber denunciado esta realidad? ¿Pretenden acaso que lo democrático era permanecer mudos, amparando la preparación desembozada de una dictadura impuesta por la fuerza de las armas?.

    Es efectivo que como consecuencia de este extremismo armado de la izquierda y sin duda amparado por el gobierno, ya que se ha probado que muchos de los bultos que contenían estas armas llegaban consignados a la propia Presidencia de la República, nació inevitablemente un extremismo de derecha también armado. No nos referimos al Partido Nacional, sino a grupos extremistas de derecha, que la Democracia Cristiana nunca dejo de condenar con la misma claridad que a los de extrema izquierda. El otro elemento digno de considerarse fue la conducción económica. El mundo conoce cuál es el resultado de la gestión económica de la Unidad Popular.

    Recibieron un país floreciente, en pleno desarrollo. El cobre, principal producto de exportación, había sido nacionalizado en un 51 por ciento y se había hecho una inversión ya terminada que duplicaba su capacidad de producción. Impulso decisivo existía en la agricultura, en la industria y en otras actividades mineras. El país estaba absolutamente al día en sus compromisos internacionales y había podido en los dos últimos años de la Administración anterior prescindir de créditos externos, salvo algunos destinados a la instalación de nuevas industrias básicas, celulosa, petroquímica, etc., y se había acumulado una reserva que por primera vez el país tenía ascendente a 600 millones de dólares. El único hecho negativo era que la inflación había llegado al 30 por ciento en el último año. En estas condiciones la Unidad Popular aseguró que terminaría con la inflación; que nunca más pedirían créditos externos; que aumentaría la producción, independizarían económicamente al país y mejorarían el nivel de vida de la clase trabajadora.

    ¿Cuál fue el resultado de su gestión?

    El mundo la conoce. El total de las deudas líquidas contraídas por la DC durante sus 6 años de gobierno no llegaron a 400 millones de dólares, después de pagar todos sus compromisos internacionales y tener su crédito absolutamente limpio.

    En menos de tres años el gobierno de la Unidad Popular que afirmó que no endeudaría al país según su programa, elevó esas deudas en cerca de mil millones de dólares, destinados no a inversión, sino exclusivamente a comprar alimentos para paliar su fracaso en la agricultura. Además de eso dejaron de pagar todas las deudas externas y en dos años se consumieron todas las reservas que les había legado el régimen anterior. Por eso, en vez de independencia, llegaron a la mayor dependencia conocida en Chile.

    La inflación en cifras oficiales el gobierno llegó a 323 por ciento en los últimos doce meses, pero los Institutos Universitarios, teniendo consideración que prácticamente el país vivía del mercado negro, estimaban que ésta superaba al 600 por ciento. El dólar en el mercado libre se transaba al término del gobierno de la Democracia Cristiana a 20 escudos por dólar. En el mes de agosto recién pasado llegaba a los 2.500 escudos por dólar, o sea, una devaluación de más o menos el 12.000 por ciento.

    Todos los índices de productividad habían bajado: Industrialmente en más de un 7 por ciento; en la agricultura cerca del 23 por ciento y en la minería aproximadamente en un 30 por ciento. Rubros tan fundamentales como el trigo bajó su producción de 14 millones de quintales término medio en los seis años anteriores, a menos de 8 millones. Muchos institutos de investigación afirman que a menos de 6 millones. La quiebra era total. Ahora cabe preguntar: ¿Era la Democracia Cristiana fascista o golpista por el hecho de haber denunciado esta política económica que llevó al país a la inflación desatada, al envilecimiento de la moneda, a la paralización productiva, al mercado negro, a la escasez y al hambre?.

    Los que con tanta ligereza hablan sobre Chile deberían venir y recorrer las poblaciones periféricas, los campos y las ciudades y preguntar cómo era necesario hasta diez horas de colas para conseguir 1/4 de litro de aceite, cuando se conseguía, o un kilo de pan, cuando se conseguía, o medio kilo de azúcar, cuando se conseguía.

    ¿Hay alguna democracia que resista estas tasas de inflación, la escasez y el mercado negro? ¿Es fascismo y golpismo denunciarlo? ¿Acaso el deber de un partido político es silenciar estos hechos? Ellos eran democráticos cuando atacaban sin tregua un gobierno DC que jamás cometió errores. En cambio la Democracia Cristiana, ¿era fascista por el sólo hecho de defender el derecho a vivir dentro de nuestra Patria y antidemocrática porque no se hacia cómplice del descalabro, de la corrupción, de la inmoralidad y del desastre comprobado por quien quisiera venir al país y constatar lo que sucedía?.

    Sin embargo con la misma falsedad con que en el exterior se decía que el ensayo político era una vía legal hacia el socialismo, se daban pretextos para justificar este fracaso, que repetían algunos diarios de renombre universal. Estos fueron los argumentos principales que se esgrimieron para justificar el fracaso.

    El primero, que las compañías norteamericanas expulsadas del país estaban dificultando las ventas del cobre. Efectivamente una compañía cometió la torpeza de iniciar un juicio de embargo respecto a una partida de cobre, que la Democracia Cristiana por supuesto condenó. Pero es necesario ver la realidad. El embargo afectó una partida de cobre cuyo valor era de dos millones de dólares en una venta anual de 600 millones de dólares o más. Por otra parte, el embargo no se llevó a efecto porque los Tribunales franceses no acogieron la demanda de la compañía. ¿Puede decirse que ésta es la razón para explicar el fracaso?. La segunda es el bloqueo económico, cuyas características no se precisaron y que sólo podría traducirse en imposibilidad de vender productos, lo que nunca ocurrió o la imposibilidad de obtener créditos, lo que tampoco ocurrió, pues con cifras dadas por el propio gobierno anterior ante el Club de París, el Fondo Monetario y otros organismos se prueba que el gobierno de la Unidad Popular dispuso de más créditos y endeudó al país más que ningún otro en la historia de Chile en tan breve plazo.

    El otro argumento es que éste era el costo de la revolución y del avance social. Esto habría sido verdadero si hubieran recibido un país estagnado. No es así. Recibieron un país en pleno proceso de transformación social y en plena marcha las reformas tributarias, educacional, agraria, la nacionalización de las riquezas básicas, al igual que activos planes de salud, construcción de escuelas y viviendas.

    La Unidad Popular, con el voto unánime del Congreso, nacionalizó el 49 por ciento del cobre, ya que el 51 había sido nacionalizado en el gobierno de la Democracia Cristiana. Inició un acelerado proceso de estatización de industrias. La Democracia Cristiana no estuvo en contra de este proceso, sólo exigió que se hiciera dentro de la ley, fijando los límites del área social y privada. Nada de eso se obtuvo, pues se siguió el proceso saltándose la ley y muchas veces con atropellos, asaltos y violencia.

    Pero la más grave fue el tremendo fracaso del área estatizada. Se dijo que el gobierno financiaría el desarrollo económico con las utilidades de las empresas cuyo control tomaría el Estado. El año 1973 estas empresas perdieron más de 150 mil millones de escudos. Si se considera que el presupuesto nacional era una cifra equivalente, se medirá la magnitud del fracaso. Es también efectivo que aceleraron al extremo la reforma agraria iniciada por la Democracia Cristiana, pero quisieron convertir toda la agricultura en haciendas estatales colectivas, lo que fue resistido por el campesinado. Se eliminó a los técnicos, se desorganizó toda la infraestructura, y en vez de respetar la ley, se asaltaron las propiedades y las ocuparon con gente que muchas veces no eran campesinos. Estas fueron, entre otras, las causas del fracaso agrícola. Ostensiblemente disminuyó la construcción de viviendas y de escuelas. Basta decir que en tres años no se construyeron ni 300 escuelas, mientras el gobierno de la DC construyó 3.600. Estos son hechos. Un último aspecto que creemos necesario destacar, ya que no podemos referirnos a todo, lo constituye el clima de odio y violencia que reinaba en el país. Toda crítica, toda observación, era contestada con las injurias más violentas para quienes tenían la audacia de señalar los errores. El Partido Socialista y el Partido Comunista crearon organizaciones armadas. Los Socialistas la llamaron “Elmo Catalán” y los Comunistas constituyeron la tristemente célebre brigada “Ramona Parra”. Se constituyeron, asimismo, los llamados “cordones industriales”, que rodeaban las ciudades en forma estratégica; y como consecuencia de la escasez, se organizó el racionamiento sobre la base de organismos políticos que empadronaron a los habitantes para ejercer el control sobre la vida de la población.

    Como consecuencia de todo esto murieron cerca de cien personas y hubo innumerables heridos. Así murió el ex Vicepresidente de la República y uno de los fundadores del PDC, don Edmundo Pérez Zujovic, vilmente asesinado al salir de su casa por los miembros de una organización extremista. Los tres asesinos habían sido detenidos al final del gobierno de la Democracia Cristiana por haber perpetrado asaltos a mano armada y condenados por losTribunales de Justicia a varios años de prisión.

    El primer acto del gobierno de la Unidad Popular fue dejar en libertad a estos detenidos por actos ilegales y entre ellos los tres que causaron la muerte de ese dirigente democratacristiano. Al indultarlos, el Presidente Allende justificó su acto llamándolos “jóvenes idealistas”.

    También murieron víctimas de esta violencia varios dirigentes juveniles de la DC y quedaron centenares de heridos.

    Cuando los obreros del cobre en huelga buscaron refugio en el local central del Partido fueron atacados y hubo que instalar una posta de auxilios que en el día atendió, según información oficial del PDC, a más de 700 personas con heridas de toda especie, entre ellas 120 de carácter grave. Ese día el presidente Aylwin y otros dirigentes, entre ellos yo mismo, estábamos en el local del Partido y pudimos ser testigos de lo que ocurría.

    Estas son las razones por las cuales el Partido Demócrata Cristiano estuvo en la oposición, oposición que progresivamente se hizo más dura por efecto de los abusos cada vez más graves que se cometían.

    La posición del PDC en esta materia es intachable. Pasando por encima de su interés político inmediato nunca rehuyó buscar soluciones para el país. Esto es tan claro que incluso se criticó acerbamente al partido por aceptar el diálogo.

    Cada vez que el Presidente de la República deseó conversar con la directiva, a pesar de las reiteradas veces que ésta fue engañada, no se negó a hacerlo para que no se quebrara el régimen democrático. De eso hay constancia en las declaraciones de los presidentes del Partido, señores Renán Fuentealba y Patricio Aylwin.

    Cuando el conjunto de los obispos chilenos hizo un llamado para salvar la paz y evitar el conflicto y pidió un diálogo entre los hombres de buena voluntad, el Presidente del PDC aceptó hacerlo y planteó públicamente algunas bases para ello, que en último término significaban como condición básica volver al respeto de la Constitución y la ley. Todo esto que afirmo está en documentos públicos aparecidos en la prensa y difundidos por la radio y la TV. El Presidente de la República aceptó en principio nuestro planteamiento, para después rechazarlo. A fines de agosto, a pesar de que estas conversaciones terminaron por la imposibilidad total de que el Gobierno aceptara los planteamientos del Partido – que eran extremadamente moderados, vistas las circunstancias - nuevamente hubo una reunión en la cual el Presidente de la República, como lo ha dejado establecido el señor Aylwin, no presentó una sola base de entendimiento, afirmación nunca rebatida.

    La directiva del Partido llegó a la convicción de que exclusivamente se estaba ganando tiempo para preparar el control total del poder por parte de la Unidad Popular y acelerar su aparato paramilitar y el reparto de armas.

    Nadie puede, pues, decir que la Democracia Cristiana no agotó los procedimientos para llegar a un acuerdo. Jamás se le hizo una proposición seria. Nunca el Presidente ofreció una fórmula de gobierno. Al revés, señaló que sería imposible el ingreso de la DC al Gabinete por la oposición socialista y de los partidos integrantes de la Unidad Popular.

    Las Fuerzas Armadas, llamadas por la propia UP, aceptaron por tres veces en estos años integrar gabinetes ministeriales. Los partidos de la Unidad Popular, después de hacer profesión durante 40 años de antagonismo hacia las instituciones armadas, fueron precisamente los que trataron de mezclarlas en política, a pesar de su reiterada voluntad de no aceptar. Su presencia no logró modificar las líneas de acción gubernativa para evitar la catástrofe que se advertía venir.

    Pocos días antes del 11 de septiembre, advirtiendo la directiva de la DC la gravedad de la situación convocó a los jefes provinciales del Partido de todo el país, quienes por unanimidad recomendaron como supremo arbitrio que los senadores y diputados de la DC presentaran las renuncias a sus cargos sobre la base de que el gobierno llamara a un plebiscito y se sometiera a sus consecuencias para buscar así una salida democrática al poder. Esto fue aceptado por la directiva y los parlamentarios, que hicieron pública su decisión de renunciar. La proposición de un plebiscito fue siempre rechazada, pues si obtuvieron el 43 por ciento en marzo del 73, después la situación se degradó con gran rapidez, en especial porque se hizo ya perceptible el caos económico y político.

    Yo pregunto: ¿Puede un Partido hacer mayor esfuerzo y un mayor sacrificio, siendo mayoritario en ambas ramas del Congreso en una elección reciente en que tuvo que soportar el embate y la violencia del gobierno, que ofrecer pública y responsablemente la renuncia de sus parlamentarios con el fin de buscar una salida democrática para el país?. Esta es la realidad. Por eso la Democracia Cristiana chilena puede decir ante el mundo que una vez más dio un ejemplo de honradez democrática y de lealtad con sus principios. Un análisis objetivo de los hechos revela que la razón fundamental de que esta vieja democracia haya sufrido este embate fue el gobierno de la Unidad Popular, porque llevó al país a una situación que ninguno puede resistir y aún es admirable la solidez de la democracia chilena que resistió tanto. Surge de todo esto una reflexión básica. ¿Por qué lo ocurrido en Chile ha producido un impacto tan desproporcionado a la importancia del país, su población, ubicación y fuerza? ¿Por qué la reacción de la Unión Soviética ha sido de tal manera violenta y extremada? ¿Por qué el comunismo mundial ha lanzado esta campaña para juzgar lo ocurrido en Chile y para atacar a la Democracia Cristiana?. La razón es muy clara. Su caída ha significado un golpe grave para el comunismo en el mundo. La combinación de Cuba con Chile, con sus 4.500 kms. de costa en el Pacífico y con su influencia intelectual y política en América Latina era un paso decisivo en el control de este hemisferio. Por eso su reacción ha sido tan violenta y desproporcionada. Este país les servía de base de operación para todo el continente. Pero no es sólo esto. Esta gigantesca campaña publicitaria tiende a esconder un hecho básico: El fracaso de una política que habían presentado como modelo en el mundo. ¿Cómo explicar que esta experiencia que mostraban como camino a otros partidos democráticos y al socialismo europeo haya conducido a un país organizado y libre a tan terrible catástrofe económica y política, haya producido tal desesperación en las Fuerzas Armadas y en el pueblo chileno - pues éstas jamás podrían haber actuado sin la aquiescencia de la mayoría - hayan quebrado una tradición tan larga y tan honrosa que constituía nuestro orgullo?. Toneladas de propaganda no borrarán un hecho: Llevaron a un país de ejemplar vida democrática al fracaso económico y al derrumbe de sus instituciones. Su esquema doctrinario y práctico era erróneo y su conducción desastrosa. Tres días antes del 11 de septiembre, el Presidente de la República dijo al país: “Nos queda harina para tres días”. Se acababa hasta el pan. No había sucedido jamás. Eso es lo que no se quiere analizar. Mejor dicho, se quiere ocultar. Los socialistas europeos, democráticos y pluralistas, se sienten obligados a respaldar un partido que proclamaba su desprecio a la legalidad y como objetivo la revolución armada y violenta. Si no se quieren ver los hechos ni los documentos, al menos podrían leer con atención las críticas que formulara a este partido por su extremismo el propio Partido Comunista, que varias veces lo llamó a la cordura. El otro hecho que la Democracia Cristiana debe analizar es el problema de las comunicaciones. No hay ninguna duda de que el caso chileno es un buen ejemplo de cómo un intenso aparataje de propaganda es capaz de presentar las mayores falsedades y convertirlas en realidad. Ya eso venía ocurriendo desde el comienzo del régimen, que como otros similares, no se limitaba en cuanto a gastos de propaganda.

    Pero lo ocurrido después del 11 de septiembre es algo inverosímil para los chilenos. Fueron miles los que escucharon decir a la Radio de Moscú que habían muerto 700 mil personas, en dos días. Otros hablaban de 30.000 y que corrían ríos de sangre en Santiago. Para nosotros una sola vida humana no tiene precio. No decimos esto por disminuir la tragedia a que el país fue llevado, pero según nuestras informaciones, los muertos no llegarían a dos mil, lo que es bien diferente a tan burdas mentiras.

    Entre las miles de falsedades que se propalaron: Murieron 35 parlamentarios. Falso. Ninguno. Fue asesinado Neruda. Falso y ridículo. Todos los órganos de publicidad le rindieron homenaje como a nadie en muchos años y en el edificio del Congreso Nacional la bandera se izó a media hasta en señal de duelo.

    Se destruyó el Hospital Barros Luco, el mayor de Chile. No hay un solo hospital destruido ni dañado en la más mínima parte. En el Hospital Barros Luco no hay ni un vidrio quebrado .A qué seguir. Son cientos de ejemplos.

    No ha faltado un programa de televisión en Europa que presentó como señales de bombardeo vistas del anterior terremoto.

    Pedimos una sola cosa: Vengan a ver lo que decimos. Tenemos derecho a pedirlo a nuestros amigos. Así lo hizo el señor Bruno Heck, dirigente de la DCU, quien pudo comprobar la verdad.

    Que vengan a ver si hay alguna casa bombardeada en alguna población. En todo Chile sólo dos, por desgracia: La Moneda y la casa residencial de los Presidentes, adquirida en el gobierno de la Unidad Popular.

    Que vengan a ver si hay una industria o centro minero donde haya caído una sola bomba. Nosotros no somos parte del actual gobierno. No defenderemos los errores que se cometan, inevitables algunos, en una situación tan terriblemente difícil.

    Pero tampoco podemos aceptar que la mentira se transforme en un sistema, mientras se ocultan las causas de una situación para encubrir la responsabilidad de quienes arruinaron y destruyeron la democracia chilena.

    ¿Cómo se explica que quienes invadieron Hungría y Checoslovaquia, que ahora mismo silencian o procesan a científicos, poetas y escritores, que no admiten ninguna crítica, ni la sombra de una libertad de información, pretendan dar lección de democracia a Chile y a este Partido?. Además de escandaloso, es ridículo. Alaban y mantienen relaciones con Cuba, con miles de muertos, y después de 12 años, aún con miles de presos políticos. ¡ No son ellos los que pueden enseñarnos a los democratacristianos y a Chile lo que es la democracia !.

    Y lo que es aún peor. Sectores, es cierto minoritarios, en la propia Democracia Cristiana o en el mundo democrático, se dejan influenciar por esta propaganda o bien le hacen eco para ganar posiciones políticas y recibir el título de “izquierdistas”. Pobre destino el de esos grupos: Serán utilizados, primero, o servirán de puente para debilitar a nuestros partidos.

    La posición popular, de avanzada y de justicia que sustenta la Democracia Cristiana es tan sólida que no puede admitir este verdadero “chantage” político. Y nadie puede darnos lecciones de amor a la libertad y la democracia. Somos realmente pluralistas y estamos dispuestos a concertar acciones con otras fuerzas políticas, pero no podemos hacerlo bajo un signo de permanente debilidad o sometimiento.

    Cada partido en esto es soberano. Somos los primeros en respetar sus decisiones y comprender que es imposible juzgar desde fuera los condicionamientos de cada situación. Creemos, sí, que para poder formular una opinión, lo primero que debe existir es respeto y solidaridad y la confianza necesaria en el testimonio de quienes han estado vinculados durante una vida por comunes ideales y la evidencia de haberlos servido con inquebrantable lealtad.

    En esto sin duda el comunismo mundial nos da una permanente lección. Señor Presidente, éste es a nuestro juicio el proceso de lo ocurrido en Chile. Naturalmente surge ahora la gran interrogante de cuál es el porvenir. A este respecto, es la directiva oficial del partido la que dará una opinión autorizada.

    Sin embargo, no puedo dejar de dar la mía propia, que he confrontado con un gran número de democratacristianos. A mi entender, Chile afronta un período en extremo difícil y duro. Yo diría tal vez el más difícil de la historia. El desastre económico no se conocía en su verdadera magnitud. Reorganizar desde sus bases todo el aparato productivo, hacer renacer la agricultura, renovar la maquinaria, detener la hiperinflación, etc., será una tarea que exigirá enormes sacrificios.

    Por otra parte, más de la mitad de las armas no se encuentran aún, hecho cuya trascendencia es fácil de apreciar.

    Desde luego nuestro partido no integra el gobierno, como ya lo he dicho. El gobierno está formado enteramente por las Fuerzas Armadas y era difícil, por no decir imposible, que así no fuera.

    Todos los chilenos, o al menos la inmensa mayoría, estamos vitalmente interesados en que se restablezca rápidamente la democracia en Chile. Y para esto es necesario que el país salga del caos y, en consecuencia, que el gobierno actual tenga éxito. Las Fuerzas Armadas - estamos convencidos - no actuaron por ambición. Más aún, se resistieron largamente a hacerlo. Su fracaso ahora sería el fracaso del país y nos precipitaría en un callejón sin salida. Por eso los chilenos, en su inmensa mayoría, más allá de toda consideración partidista, quieren ayudar, porque creen que ésta es la condición para que se restablezca la paz y la libertad en Chile. Cuanto más pronto se destierre el odio y se recupere económicamente el país, más rápida será la salida.

    La Democracia Cristiana está haciendo, a mi juicio, lo que está en su mano en esta perspectiva, sin renunciar a ninguno de sus valores y principios, siendo en este instante sus objetivos más fundamentales:

    - Pleno respecto a los derechos humanos - Pleno respeto a las legítimas conquistas de los trabajadores y campesinos. - Vuelta a la plenitud democrática.

    Sabemos que esto no es fácil. La situación entera no es fácil. Y por eso mismo debemos actuar con la mayor responsabilidad.

    Señor Presidente: Excúseme usted lo extenso de esta comunicación, pero ello se justifica por la importancia del problema que trata y por la forma como se ha distorsionado la verdad.

    Por desgracia, los innumerables documentos y actuaciones de la Democracia Cristiana durante estos tres años no fueron dados a conocer en Europa. Esto justifica la extensión de mi carta.

    Quiero terminar diciéndole en esta ocación que recuerdo dos hechos de mi viaje a Europa de 1971. En esa oportunidad un gobernante europeo me dijo que nuestro país estaba perdido y agregó textualmente: “Cuando el comunismo agarra, nunca suelta”. Poco después un alto representante de la Democracia Cristiana en el gobierno de su país manifestó que el caso chileno era una caso perdido.

    A ambos les dije que estaban equivocados, porque si bien Chile quería un avanzado proceso de transformación social, jamás aceptaría un régimen totalitario. Los dos me miraron con esa benevolencia con la que se trata a un visitante ingenuo.

    Con la misma seguridad con que afirmé en ese entonces que Chile saldría adelante, puedo afirmar hoy que, a pesar de lo duro y doloroso que pueda ser el esfuerzo, nuestro país se levantará y volverá a dar una lección de democracia y de libertad. Y en esa tarea está empeñado este país, y la Democracia Cristiana una vez más desempeñará un papel conforme a lo que ha sido su historia y es su porvenir. Saluda con la mayor atención al señor Presidente.

    Eduardo Frei Montalva

  13. Pinochet ha muerto

    Francisco Villa

    15 de Diciembre 2006

    No soy ajeno a la sensación generalizada de la alegría y la rabia reunidas frente al mismo estímulo. Cuando supimos la noticia, saltamos y gritamos, nos abrazamos con mis hijos, aquellos que hoy tienen todas las edades que yo tuve bajo la dictadura.

    No dejaba de ser simbólico, que este engendro que protagonizó por oposición, casi la totalidad de la vida que hasta ahora he vivido, desapareciera y mis primeras emociones las recibieran esos seres nuevos destinados al futuro esplendor de un mundo por delante sin él, sin Pinochet.

    Sin embargo, no pasó mucho tiempo antes de caer en la reflexión, de que este adefesio humano murió finalmente de viejo y la vergüenza me comenzó a inundar definitivamente, cuando la evidencia cotidiana me reveló que Pinochet sigue vivo…

    Este ser monstruoso, no fue puro azar, fue la síntesis, la encarnación de lo peor de nuestra humanidad, de ese pequeño Pinochet que todos llevamos dentro, de nuestro lado oscuro, fue la punta de una pirámide que se venía construyendo por años, de nuestras propias decadencias. Como lo escribió Darío Osses, en Chile… el Pinochetismo existía antes de Pinochet… y creo que lo peor, es que no sólo en los poderosos de siempre, sino que en el propio pueblo.

    Pinochet sigue vivo, no sólo en el modelo económico, no sólo en la Constitución, en el Ejército, no sólo en el patrimonio de todos que sigue y seguirá privatizado, no sólo en la represión policial, en la corrupción, en fin…Pinochet sigue vivo en nuestras cobardías, en nuestras resignaciones, arribismos, clasismos, racismos, traiciones, sectarismos, acomodos, oportunismos, prepotencias, fobias varias… en todo lo repudiable de nuestro modo de ser chilenos. Eso que existía antes de él y que hoy deja elevado al cubo y enquistado en el alma del promedio de este Chile, este país de primates con computadoras.

    Siento que si “Los Buenos”, no somos lo suficientemente generosos y coherentes en la formulación de un proyecto de país y un mundo verdaderamente distintos, que nos reencante, revelando lo positivo, que evidentemente también tenemos, estaremos condenados por generaciones, a la sombra de Pinochet y a todos sus cómplices, estaremos condenados a la posibilidad cierta de que dada nuevamente las condiciones, desde el seno de nuestro propio pueblo, vuelva Augusto Pinochet reencarnado, para a asesinar, torturar y desaparecer a nuestros hijos, a esos que abracé delirante y emocionado un domingo de diciembre, cuando se anunció al mundo: PINOCHET HA MUERTO.

  14. Pinochet, el sádico que apagó la primavera
    Gennaro Carotenuto

    2006-12-11

    Hoy es un día triste para la historia de Chile y de la justicia chilena. El más
    grande criminal en la historia del país y quizás de toda América Latina, Augusto
    Pinochet Ugarte, se murió en su cama. Para los 3.500 desaparecidos, las decenas
    de miles de torturados, para el medio millón de exiliados, nunca habrá justicia.

    En un sobresalto de dignidad el gobierno concertacionista, que lo discutió
    durante tiempo dividiéndose, anunció que no habrá duelo nacional ni funeral de
    estado. Con lo que pasa en Chile en 2006, hasta uno queda sorprendido por la
    buena noticia.

    Pinochet el sádico, el que ordenaba torturar insertando ratones en las vaginas
    de las presas políticas ha muerto en su cama sin haber estado ni una hora en la
    cárcel.

    Pinochet el traidor, que se fingió fiel al Presidente Salvador Allende hasta el
    último instante, murió con algún obispo que le impartía los sacramentos.

    Pinochet el ladrón, quizás sólo Francisco Franco y Ferdinando Marcos robaron
    como él, que hacía girar en más de cien cuentas corrientes estadounidenses los
    cientos de millones que había robado al erario, ha muerto en el lujo.

    Pinochet el hipócrita, que devolvió Chile a la edad media, ha muerto velado por
    sus tres hijas, las que, ya madres y abuelas, obtuvieron seis anulaciones por la
    complaciente Sacra rota.

    Pinochet el títere, maniobrado por Henry Kissinger (digno compadre que también
    morirá en su cama), de la CIA, de Anaconda e ITT (hoy AT&T) como un muñeco, para
    evitar la justicia, murió haciéndose pasar por demente.

    Hasta el más inmundo de los dictadores, hasta Adolf Hitler, tenía un proyecto,
    por aberrante que fuera. Pinochet no. Pinochet sólo quería apagar la primavera.
    Odiaba el florecer del Chile de la Unidad Popular y consideraba a si mismo el
    tutor del orden en nombre de aquellas 50 familias que todavía hoy se consideran
    y son dueñas del país más clasista del mundo.

    Y la sofocó, la primavera. Pinochet, Pin8, muere como triunfador, nadie se
    ilusione. Cumplió con su papel de títere. Chile es hoy una isla remota rodeada
    por los Andes, el Polo Sur, el Pacífico y el desierto, el único rincón del
    continente impermeable a la nueva primavera latinoamericana. Un ejercito
    hipertrófico, modernísimo, agresivo, continúa siendo el tutor del orden para las
    mismas aristocracias de siempre, de Portales a Manuel Montt a Pinochet. Ningún
    diputado a la izquierda de la Concertación será elegido con la ley elector
    escrita por el dictador para la democracia autoritaria que le sucedió y que el
    gobierno no piensa cambiar. El centroizquierda más “moderno” del mundo completó
    en estos 17 años la obra y rindió eterna la imposición del modelo, para el cual
    Pinochet llamó los Chicago Boys, los tecnócratas neoliberales. Estos, como en el
    libro de Primo Levi, eligieron uno a uno “los sumergidos y los salvados”. Desde
    el campo de concentración que era Chile con Pinochet, la mitad de la población
    (la que creía en la primavera) fue sumergida en la precariedad para que la otra
    mitad, la que hoy llora Pinochet, pudiera seguir viviendo en el lujo.
    Se murió Pinochet, el sádico que apagó la primavera. Que el infierno no le sea leve.

    http://www.gennarocarotenuto.it

  15. EL FUNDADOR DE ALPHA 66 HABLA
    La CIA me propuso asesinar a Fidel en Chile

    JEAN GUY ALLARD

    Fue la CIA la que informó a Antonio Veciana Blanch, 10 meses antes de que tuviese lugar, de un viaje del Presidente de Cuba a Chile; le propuso encargarse de organizar su asesinato, le orientó que se realizara durante una conferencia de prensa, y aseguró su transporte con las armas hasta Santiago en un vehículo diplomático norteamericano.

    “Personal de la CIA participó en la preparación del atentado”, confiesa el terrorista.

    Lo afirma el propio Veciana, quien escogió confesar a las ondas de una radio de Miami una parte de los crímenes que cometió, a lo largo de casi cinco décadas, por encargo de los servicios de inteligencia norteamericanos, en su guerra sucia contra Cuba.

    Fundador de Alpha 66, identificado como cómplice del complot para asesinar a Kennedy, este matón formado en la Operación 40 fue condenado, en 1974, en Nueva York, por narcotraficante.

    Al pretender replicar a una entrevista publicada recientemente por Granma Internacional con el General (r) Fabián Escalante Fonts, Veciana dio su versión de varios hechos terroristas en los cuales estuvo implicado, en el programa La noche se mueve, de la radio de Miami.

    “Yo estaba en Bolivia trabajando para la USAID como asesor del Banco Central”, explicó el jefe terrorista, al abordar el tema del intento de atentado en Chile, ocurrido en 1971.

    Esa “ayuda al desarrollo” otorgada a Bolivia por esa agencia oficial de Estados Unidos vinculada, desde su creación, a actividades de inteligencia, era amplia, revela. “Habíamos un grupo de cubanos… En el Banco Central, estaba yo como asesor bancario. En el Banco Minero, estaba Rafael Dalmau. En el Banco Agrícola, Charles Bacon que, a pesar de su nombre americano, era cubano de nacimiento, y la CIA tenía otros personajes trabajando dentro del Ministerio del Interior”.

    UN FUNCIONARIO DE LA CIA ME DICE QUE FIDEL VA IR A CHILE

    Cierto día, “un funcionario de la CIA me dice que Fidel va ir a Chile y me pregunta si estoy dispuesto a participar en la organización del atentado”, cuenta Veciana. “Yo estuve cuatro años con base en Bolivia. No había leído nunca que Castro iba a Chile. Hasta que me llamó desde Perú alguien de la CIA”.

    La agencia norteamericana se encarga de coordinar el contacto con carabineros chilenos que conspiran contra el régimen democrático del socialista Salvador Allende.

    “Me informó que yo podía tener confianza en las dos personas que me iban a visitar de parte de los carabineros de Chile”.

    En varios momentos de la entrevista, Veciana declina confirmar que uno de estos personajes era el coronel de carabineros Eduardo Sepúlveda. “Yo no le puedo asegurar si era Sepúlveda o si era alguien más”, dijo en una frase algo enigmática. Más tarde insistirá:”Pudiera ser Sepúlveda pero yo no conocía a Sepúlveda. Usaban nombres falsos”.

    “Estos señores fueron a verme en La Paz y tuvimos dos reuniones. Entonces me informaron que efectivamente se proyectaba un viaje de Fidel Castro a Chile y que probablemente sería bastante extenso. Ellos suponían que por lo menos iba a estar dos semanas en Chile y que estaban dispuestos a cooperar… ”

    “YO FUI EL ORGANIZADOR”

    En el curso de la entrevista de tres horas, difundida en tres emisiones distintas, Veciana insiste en atribuirse la dirección de la operación que se desencadena y en echar de lado a su rival Luis Posada Carriles, que maneja operaciones de la CIA desde Caracas.

    “Yo fui el organizador”, repite al expresar su insatisfacción con estos cómplices chilenos. “Yo les solicité cierto apoyo que nunca dieron. Yo solicité que me dieran uniformes de carabineros, que me dieran más facilidades. Y me dijeron: simplemente te vamos a dar la información”.

    ¿Dónde Veciana buscaría entonces el apoyo que necesita? En Miami, por supuesto. Ahí está la gran reserva de matones y conspiradores constituida por la CIA desde hace años. Y encabezando impunemente esa jauría de terroristas, están sus socios de Alpha 66, con oficinas en Flager Street.

    “Mandé un telegrama en clave a Alpha 66… Aquí hay personas todavía que pueden aseverar eso… Para ver si había hombres de acción dispuestos a funcionar.”

    Veciana decide finalmente viajar a lo que sigue siendo, hoy día, el santuario del terrorismo continental.

    “Andrés Nazario Sargén, (entonces Jefe de Alpha 66) me recibió… Entrevistamos a varias personas”.

    Todos los candidatos se dan cuenta de que, al proponerles participar en un atentado contra Fidel Castro, se les pide el suicidio.

    “No estaban dispuestos a dar sus vidas.”

    LOS “ASESINOS”: EL ISLEÑO DOMíNGUEZ Y MARCO RODRÍGUEZ

    Veciana regresa, decepcionado, a Bolivia después de cuatro días. Sin embargo, cuenta, un nuevo mensaje en clave de Sargent le llegó pronto, anunciando que había encontrado a dos individuos dispuestos a sumarse al complot.

    “Regresé a Miami… Las dos personas pertenecían al grupo de Orlando Bosch”. Habían trabajado con Poder Cubano (el grupo de Bosch) y en la CORU: eran ‘El Isleño’ Domínguez, creo que su nombre era Antonio, y Marco Rodríguez. Yo les propicié todas las formas para ir a Venezuela, y en Venezuela, hay ciertos funcionarios de Venevisión que me dieron todas las facilidades”.

    El plan era convertir a los dos matones en camarógrafos de Venevisión para luego infiltrarlos en una conferencia de prensa del Presidente cubano en Santiago de Chile.

    ¿De quién era la idea? De la propia CIA, confirma Veciana.

    “Ellos sugirieron lo de la cámara… sugirieron hacer el atentado aprovechando la conferencia donde iba a haber 600 ó 700 periodistas”.

    Personal de la CIA participó en la preparación del atentado: “Después se fue complementando con las personas que, como expertos, fueron recomendando: se puede hacer esto, no se puede hacer esto… ”

    “Teníamos quién conocía cómo se desarrollaban las conferencias de prensa que daba Cuba: posiblemente las personas que fueran al acto, iban a tener que dejar las cámaras en la antesala y las iban a revisar. Pero usando un arma pequeña y escondiéndola en cierto sector de la cámara, cuando ellos se pongan a correr, no va ser detectada el arma”, confiesa.

    Así Domínguez y Rodríguez “fueron entrenados como camarógrafos… y les conseguí las credenciales de Venevisión”.

    La preparación de los dos terroristas es minuciosa.

    “Hubo que entrenarlos porque como eran cubanos, tenían que conocer el lenguaje venezolano… Estuvieron en Caracas alrededor de 60 ó 90 días entrenándose para que fueran indetectables como cubanos, sino como venezolanos”, indica.

    Se le pregunta entonces a Veciana: “¿Estas dos personas tenían entrenamiento como disparadores, como killers, como asesinos?”

    El septuagenario contesta con un sorprendente candor: “Bueno, yo le diría asesinos”.

    “Eran hombres de acción de Poder Cubano que habían trabajado con Orlando Bosch”.

    Los dos “asesinos” llegaron a Santiago de Chile, “mucho antes de que Castro estuviera llegando, es decir, ellos estaban ahí y empezaron a hacer entrevistas a funcionarios del gobierno de Chile, como si fueran periodistas venezolanos”.

    Al empezar la entrevista, a una primera pregunta sobre el tema del atentado de Santiago, Veciana contestó: “Yo no fui a Chile”. Pero al embullarse con su relato de los hechos, de repente, lo cuenta todo sobre su estancia en ese país.

    “Sí, cómo no, yo estuve en Chile”, exclama y añade una extraña revelación.

    EN UN CARRO DIPLOMÁTICO NORTEAMERICANO… ¡CON LAS ARMAS!

    “Yo salí de La Paz a Lima en un carro diplomático de la embajada de Estados Unidos con las armas”, admite de repente Veciana al señalar que otros agentes norteamericanos salieron de Lima para ir a Santiago de Chile a sumarse al plan.

    “Habíamos rentado en la calle Huérfanos, en Santiago, el apartamento donde ellos (Domínguez y Rodríguez) iban a pasar como simples periodistas y nos encontramos en algún lugar de la frontera entre Chile y Perú y recorremos desde Arequipa, Tagna hasta Santiago”.

    Retomando la anécdota del plan para culpar a la Unión Soviética del asesinato planeado, Veciana ofrece su propia versión.

    “Alguien me sugirió: ¿quién va cargar con la culpa de la muerte de Castro… ?¿Quién va a hacer el anuncio público? Vamos a echar la culpa a la Unión Soviética… A mí me pareció una buena idea”.

    “Se manda al Isleño para que vaya a una casa solamente para preguntar por una dirección… “. Ahí vive un presunto agente soviético.

    “Era un profesor de la Universidad Central de Caracas que era un agente de la KGB”.

    ¿Y qué pasa, mientras tanto, con Luis Posada Carriles?

    “Posada no tiene nada que ver con esto”, contesta Veciana con algo de desprecio hacia el actual héroe de la fauna mafiosa de Miami. “Él era un poquito alardoso de su actividad anticastrista”, comenta al señalar que la CIA le enseñó a mantenerse “compartimentado”.

    La conspiración, al final, fracasa. Domínguez y Rodríguez “se intimidaron”.

    Marco Rodríguez tenia una condena pendiente de cinco años en Estados Unidos. “Estaba bajo fianza cuando yo me lo llevo del país para Venezuela”, indica Veciana.

    “Entonces ahí aparece Posada Carriles. El hombre que va a la Embajada norteamericana y explica la situación que hay y explica todos los detalles, es Posada Carriles”.

  16. Allende sigue llamando a la unidad
    Hoy se cumplen 100 años del nacimiento de un entrañable amigo de Cuba, Salvador Allende, Presidente de Chile, a quien se le recordará firme y combatiente frente al fascismo. Allende, fundador del Partido Socialista en su país, dedicó su fructífera vida a la lucha por el bienestar del pueblo, primero como médico, luego como senador y finalmente, como Presidente del Gobierno Revolucionario de la Unidad Popular. Su ejemplar actitud lo elevó a la silla presidencial, de la que solo muerto pudieron sacarlo los traidores. Su figura y el proceso revolucionario abierto por la Unidad Popular en Chile despertaron profundas simpatías e interés en todo el mundo y se convirtieron en semillas que hoy germinan en una América Latina cada vez más libre e independiente. Salvador Allende vive en el amor por los sueños, por la esperanza y sigue llamando, inclaudicable, a la unidad.

  17. Los “gusanos imperialistas” existen y se alimentan, principalmente, en el estercolero del sur de la Florida.

    Posada Carriles es el ejemplo más floreciente, mantenido bajo protección del Gobierno norteamericano. Se conocen los vínculos de la familia Bush con este personaje, no de filmes, sino de realidades como el atentado de cubana de aviación que costó a la vida a más de 70 personas.

    El sistema imperialista es víctima hoy de su propio fracaso. Los pueblos son saqueados, las riquezas son llevadas a Estados Unidos, a Europa. En África, en América Latina, en los propios Estados Unidos, viven millones de personas sin seguro social, sin las condiciones básicas que no ha podido resolver el sistema imperial.

    Les recuerdo que vivir y disfrutar de determinadas comodidades en el sistema capitalista, y dígase Estados Unidos, o Europa, es también ser víctimas de ese consumismo que hoy mata al mundo.

    Sus hijos lamentarán el consumo despiadado que hoy prevalece en la sociedad capitalista imperialista.

    Cuba ha vivido amenazada durante casi 50 años. El derecho a ser libre, a decidir nuestro destino, es suficiente para continuar la lucha.

    Un día como es preciso recordar a Allende. Los cubanos vivimos inspirados en los hombres de combate. Allende está entre nosotros, se multiplica por el pueblo cubano, también el chileno.

    Cinco hombres viven hoy bajo las celdas imperiales. Esos luchadores contra el terrorismo, también merecen ser recordados, y nuestra lucha continuará hasta verlos libres.

  18. http://www.youtube.com/watch?v=VELbxDLo_oM

  19. Derechos humanos para los monos, pero no para el pueblo cubano

    Noticia publicada el 25-06-2008

    L D (Europa Press) El texto, resultado de una enmienda transaccional entre el grupo proponente y el PSOE, pide también al Ejecutivo que, en el plazo de cuatro meses, manifieste su adhesión al proyecto, que considera “iguales” a los seres humanos, los chimpancés, los gorilas y los orangutanes en determinados derechos, así como su impulso en el resto de países de la UE.

    Los populares rechazaron ambas exigencias, pero sí apoyaron otros aspectos de la iniciativa, como el impulso por parte del Ejecutivo al desarrollo de los compromisos adquiridos por España con la Declaración de Kinshasa y trabaje decididamente junto al Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

    Igualmente, la Comisión solicitó por unanimidad al Gobierno que emprenda las acciones necesarias en los foros y organismos internacionales que procedan para la protección de los grandes simios del maltrato, la esclavitud, la tortura, la muerte y la extinción.

    El portavoz de ERC-IU-ICV, Joan Herrera, que defendió la iniciativa, explicó que este proyecto cuenta con el respaldo de la comunidad científica internacional, y además señaló “la proximidad evolutiva y genética entre el genoma humano y el de los simios, que se asemeja en un 98 por ciento”.

    Por su parte, el diputado del PSOE apuntó que no entienden “cómo no se puede apoyar una propuesta que pr